El juez provincial Álvaro Campos condenó a Máximo Zabala, de 21 años, a tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación especial para conducir vehículos automotores por el plazo de ocho años por el choque frontal ocurrido en junio de 2024 sobre la ruta provincial 92, entre Los Molinos y Arequito, en el que murieron Víctor Prida y Alicia Latanzi, un matrimonio de jubilados oriundo de San José de la Esquina.
La sentencia fue dictada el pasado 27 de julio, al finalizar el juicio oral realizado en los Tribunales Provinciales de Casilda. El magistrado lo declaró autor de los delitos de homicidio culposo agravado por ser más de una las víctimas fatales y lesiones graves culposas, en concurso real.
Además de la condena en suspenso, el juez impuso una serie de reglas de conducta por el término de tres años: fijar residencia, someterse al control de la Agencia de Medidas No Privativas de la Libertad, abstenerse de consumir estupefacientes y abusar de bebidas alcohólicas, adoptar un oficio, arte o profesión acorde a sus capacidades y realizar un curso de educación en seguridad vial. También dispuso mantener la restricción para conducir que pesaba sobre el acusado.
Durante el juicio, el fiscal Emiliano Ehret había solicitado una condena significativamente más severa: seis años de prisión de cumplimiento efectivo y diez años de inhabilitación especial para conducir.
De acuerdo con la acusación fiscal, el siniestro ocurrió alrededor de las 11 del 16 de junio de 2024, cuando Zabala conducía una Fiat Strada por la ruta provincial 92 en sentido oeste, desde Los Molinos hacia Arequito. En las inmediaciones del canal aliviador, a unos 3,5 kilómetros de Arequito, invadió el carril contrario e impactó de frente contra un Ford Ka que circulaba en sentido opuesto.
Como consecuencia del choque murieron en el acto Víctor Prida, de 88 años, y Alicia Latanzi, de 76, ambos domiciliados en San José de la Esquina y matrimonio entre sí. En tanto, la adolescente de 16 años que viajaba como acompañante de Zabala sufrió lesiones graves —fractura de tobillo derecho y luxación de ambos codos— y debió ser trasladada en helicóptero al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) de Rosario.
Las pericias fueron realizadas por la División Científica Forense de la Policía de Investigaciones junto con el Gabinete Accidentológico de Rosario, bajo la dirección del fiscal Ehret. Según la reconstrucción presentada en el juicio, el conductor de la Fiat Strada provocó el choque al cruzarse de carril debido a una conducción imprudente, negligente y antirreglamentaria.



