El Tribunal Oral Federal Nº 4 condenó a cinco años de prisión al exministro de Planificación Federal Julio De Vido y al exsecretario de Obras Públicas José López por el caso Skanska.

Los jueces también condenaron a cinco años de cárcel al exgerente general de Nación Fideicomisos S.A., Néstor Ulloa. Los tres fueron además inhabilitados de manera perpetua para ejercer cargos públicos, al ser encontrados culpables de los delitos de cohecho pasivo y administración fraudulenta.

El tribunal, integrado por Jorge Gorini, Guillermo Costabel y María Gabriela López Iñiguez, consideró probado que los exfuncionarios cobraron sobornos durante el proceso de adjudicación de las obras de ampliación de los gasoductos Norte y Sur. De Vido siguió la audiencia por videoconferencia desde su domicilio, donde cumple arresto domiciliario, mientras que López lo hizo desde la cárcel de Ezeiza.

La investigación se remonta a 2004 y tuvo como eje las obras de ampliación de dos gasoductos. Según determinó la Justicia, la constructora sueca Skanska pagó coimas para obtener la adjudicación de los trabajos y ocultó esas maniobras mediante un circuito de facturas apócrifas emitidas por empresas fantasma que simulaban servicios inexistentes.

Una de las pruebas centrales de la causa fue una grabación interna de la propia empresa, en la que un exejecutivo reconocía el pago de sobornos para asegurarse la adjudicación de las obras.

Al elevar la causa a juicio en 2019, el juez federal Sebastián Casanello sostuvo que Skanska acordó con otras empresas elevar los costos de las ofertas presentadas y que esa maniobra fue consentida por funcionarios públicos que participaron del proceso de contratación.

El magistrado también señaló que el uso de facturas falsas permitió justificar pagos que, en realidad, estaban destinados al circuito de sobornos, lo que provocó un millonario perjuicio para el Estado.

La sentencia aún no está firme y podrá ser revisada por instancias superiores.