Un avión privado con seis personas a bordo desapareció en aguas del océano Atlántico durante un trayecto internacional hacia los Estados Unidos. La Guardia Costera estadounidense desplegó un amplio operativo aéreo y marítimo para dar con la aeronave, un ejecutivo Gulfstream IV que nunca llegó a su destino previsto.
El vuelo despegó desde Bermudas y tenía proyectado aterrizar en el aeropuerto Hanscom Field, ubicado en Bedford, estado de Massachusetts. Sin embargo, la nave interrumpió toda comunicación durante el recorrido. La última posición registrada ubicó al avión al sudeste de Nantucket, una isla situada frente a la costa del noreste estadounidense, punto donde se concentran las tareas de rastreo e investigación.
Las autoridades buscan determinar la última localización exacta para reconstruir el recorrido realizado por el avión, un modelo de largo alcance utilizado con frecuencia para traslados corporativos y privados. Hasta el momento, los organismos oficiales no reportaron la recepción de alertas de emergencia previas a la interrupción del contacto ni la detección de restos en la zona marítima.
El operativo permanece en pleno desarrollo bajo la coordinación de la Guardia Costera de los Estados Unidos. Por el momento, la fuerza de seguridad no brindó detalles sobre las identidades de los ocupantes ni precisó si las condiciones meteorológicas influyeron en el incidente.



