Este domingo, culminó la 52° Peregrinación Juvenil a Luján con la llegada de miles de fieles a la Basílica y la celebración de la misa central, encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva. En sus palabras, el prelado llamó a “estar más unidos que nunca” y pidió terminar con la descalificación, la intolerancia y el odio, consignan medios porteños.
La peregrinación a Luján es una de las manifestaciones religiosas más multitudinarias de la Argentina. Había comenzado el último sábado, a las 10 desde el Santuario de San Cayetano, en Liniers. Sin embargo, numerosos peregrinos habían iniciado la caminata desde el viernes para completar los casi 60 kilómetros hasta Luján.
Durante la misa central, García Cuerva centró su homilía en la necesidad de reconstruir los vínculos sociales y respetar a quienes piensan diferente. El mensaje tuvo como eje la unidad y llegó a poco más de un mes de la visita del papa León XIV a la Argentina.
El arzobispo pidió fortalecer la convivencia y acompañar especialmente a los sectores más vulnerables. En ese sentido, convocó a llevar el “abrazo de María” a los adultos mayores, las personas con discapacidad, quienes no tienen trabajo, las personas en situación de calle y los adolescentes afectados por las drogas.
Además, García Cuerva reclamó recuperar el diálogo como herramienta frente a las diferencias. Sus palabras se sumaron al diagnóstico que había realizado días atrás, cuando sostuvo que León XIV se encontrará durante su visita con una Argentina “herida” y “dividida” por la grieta, atravesada por la pobreza y por una crisis que, según afirmó, lleva varios años.
La edición número 52 de la peregrinación se desarrolló en el mes previo a la visita del papa León XIV a la Argentina, que se desarrollará del 8 a l 11 de noviembre próximos.



