El mercado de petróleo atraviesa momentos de tensión a partir del ataque conjunto lanzado por Estados Unidos e Israel sobre Irán, que anunció el cierre del Estrecho de Ormuz, un canal indispensable para la circulación de barcos que trasladan crudo hacia todo el mundo. A su vez, la administración de Donald Trump instó a los barcos comerciales a evitar navegar por el Golfo Pérsico.

La agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (OMC) expresó haber recibido múltiples informes de buques en el Golfo que indicaban que se les había notificado el cierre del Estrecho de Ormuz. Si bien no hubo confirmación inmediata de Irán, momentos después de la ofensiva Teherán anunció el cierre de la navegación.

Esta zona es la ruta de exportación de petróleo más importante del mundo y conecta a los principales productores del Golfo (incluidos Arabia Saudita, Irán, Irak y los Emiratos Árabes Unidos) con el de Omán y el Mar Arábigo. Anteriormente, varias petroleras suspendieron los envíos de crudo, combustible y gas natural.

La importancia del Estrecho de Ormuz
 

Varios barcos amontonados en la zona recibieron transmisiones VHF de la Guardia Revolucionaria de Irán indicando que “ningún barco puede pasar por el Estrecho de Ormuz”, explicó a Reuters un funcionario de la misión naval de la UE Aspides.

En paralelo, la Armada del Reino Unido afirmó que las órdenes de Irán no eran jurídicamente vinculantes y aconsejó a los buques transitar con precaución.

Irán controla uno de los márgenes de este corredor marítimo por el que circula cerca de una quinta parte del crudo que se comercializa en el planeta. Por esa vía transita petróleo proveniente de actores centrales como Arabia Saudita e Irak, lo que convierte cualquier escalada en la zona en un evento con potencial efecto dominó sobre precios, fletes y expectativas de suministro.

Por el Estrecho de Ormuz circula cerca de una quinta parte del crudo que se comercializa en el planeta.
Por el Estrecho de Ormuz circula cerca de una quinta parte del crudo que se comercializa en el planeta.

La República Islámica produce cerca de 3,3 millones de barriles diarios, volumen que equivale al 3% de la producción mundial. Con el tiempo, Teherán perfeccionó mecanismos para sortear las restricciones internacionales y actualmente destina cerca del 90% de sus exportaciones a China.

La asociación de petroleros Intertanko informó que la Armada de EE.UU. advirtió sobre los riesgos de la navegación en el área, incluidos los Golfos Pérsico y de Omán, el Mar Arábigo del Norte y el Estrecho de Ormuz, diciendo que no podía garantizar la seguridad del transporte marítimo.

Por su parte, el Departamento de Transporte estadounidense les sugirió a los buques comerciales a mantenerse alejados del Golfo Pérsico tras la ofensiva en Teherán.

“Los buques con bandera norteamericana, de propiedad o con tripulación estadounidense, también deben mantenerse a 30 millas náuticas de cualquier nave militar americana para evitar ser confundidos con una amenaza", dijeron a través de un comunicado al que accedió la agencia Ansa.

A la vez, varias aerolíneas anunciaron este sábado la suspensión de sus vuelos hacia Medio Oriente, tras un cierre del espacio aéreo en varios países de la región en el marco de la ofensiva contra Irán. Entre las compañías figuran Air France, Lufthansa, Turkish Airlines, SWISS y Air India.