Cuando Italia aprobó en marzo de 2025 el denominado Decreto Tajani, miles de descendientes de italianos interpretaron que el reconocimiento de la ciudadanía por sangre (iure sanguinis) había quedado prácticamente fuera de su alcance. Sin embargo, una reciente sentencia del Tribunal de Génova volvió a generar expectativas al reconocer el derecho de una familia argentina que había intentado iniciar el trámite antes de la entrada en vigencia de la reforma, aunque nunca consiguió un turno consular.
El caso, que fue impulsado por un estudio de Rosario, se convirtió en uno de los primeros antecedentes favorables posteriores a la implementación del decreto y pone de relieve que la Justicia italiana comenzó a analizar las situaciones particulares de quienes quedaron afectados por los cambios en la normativa.
El detalle que resultó determinante
La familia había iniciado gestiones cuando todavía regía la legislación anterior. Durante meses intentó obtener un turno en el consulado para presentar la documentación necesaria, pero nunca logró acceder al sistema. Lejos de abandonar esos intentos, conservó capturas de pantalla y otros registros que acreditaban las reiteradas gestiones realizadas antes de que entrara en vigencia el nuevo régimen.
Ese punto fue considerado clave por el Tribunal de Génova. El juez entendió que existía una voluntad concreta y comprobable de ejercer el derecho bajo las reglas vigentes en ese momento y que la imposibilidad de conseguir un turno consular no podía perjudicar a los solicitantes.
La resolución no deja sin efecto el Decreto Tajani ni cuestiona su validez. En cambio, analiza las circunstancias específicas del caso y concluye que la familia había intentado iniciar el procedimiento cuando todavía era posible hacerlo conforme a la normativa anterior.
Un antecedente que podría ser relevante para otros casos
Especialistas que participaron de la representación judicial aclararon que la sentencia no implica que todas las personas descendientes de italianos obtendrán automáticamente un resultado similar.
Sin embargo, consideran que el fallo refleja un cambio en la forma en que algunos tribunales italianos están abordando los reclamos presentados tras la reforma.
En los últimos meses también se registraron otros movimientos relevantes en el ámbito judicial italiano. Entre ellos, la decisión de la Corte Constitucional de consultar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre distintos aspectos de la reforma, un paso que mantiene abierto el debate acerca de la compatibilidad de las nuevas restricciones con el derecho europeo.
A eso se suma un reciente pronunciamiento de las Sezioni Unite de la Corte di Cassazione sobre el denominado minor issue, que modificó una interpretación aplicada durante años y que impedía el reconocimiento de la ciudadanía en determinados supuestos vinculados con hijos menores de ciudadanos italianos naturalizados en el extranjero.
En esa misma resolución, el máximo tribunal volvió a definir la ciudadanía iure sanguinis como un derecho "originario, permanente e imprescriptible", una definición que podría tener peso en futuras discusiones sobre la constitucionalidad del Decreto Tajani.
Por qué recomiendan revisar cada situación
A partir de este nuevo escenario, los especialistas sostienen que ya no puede afirmarse que todos los descendientes hayan quedado automáticamente excluidos por la reforma. Explican que existen casos en los que las personas pueden demostrar que intentaron iniciar el trámite antes de la entrada en vigor del decreto, otros alcanzados por interpretaciones judiciales que hoy están siendo revisadas y situaciones cuyo desenlace dependerá de cómo evolucionen los próximos fallos.
Por ese motivo, recomiendan que quienes recibieron una respuesta negativa en el pasado o desistieron de avanzar con el trámite vuelvan a analizar su documentación antes de descartar definitivamente la posibilidad de obtener el reconocimiento de la ciudadanía italiana.
Mientras la discusión judicial continúa tanto en Italia como en el ámbito europeo, la sentencia del Tribunal de Génova se suma a los antecedentes que muestran que el alcance definitivo del Decreto Tajani todavía está siendo definido por los tribunales.



