El dirigente social Raúl Castells fue detenido este lunes en la zona oeste de Rosario en el marco de un control vehicular durante el cual los efectivos policiales decidieron demorarlo por dos causas judiciales que se iniciaron hace más de 20 años.

Castells permanecía en la Comisaría 32 de Julio Vanzo al 7700, en barrio Godoy, y allí se habían reunido integrantes del Movimiento de Izquierda Juventud Dignidad (MIJD), organización que dirige el rosarino de 72 años, quien al ser demorado requirió asistencia médica a raíz de una descompensación.

Según relató una integrante del MIJD en diálogo con Telenoche (El Tres), la detención se produjo en un control policial en la zona de bulevar Seguí y Mariano Casal, con el que se encontraron cuando regresaban a la ciudad luego de una asamblea que tuvo lugar en Villa Constitución. “La policía nos detuvo y mostramos los papeles como corresponde”, contó, y añadió que fue al registrar los antecedentes de Castells que tomaron la decisión de demorarlo.

Una de las causas en su contra se abrió en enero de 2004, cuando el dirigente fue detenido y pasó 57 días en la cárcel de Resistencia, Chaco, por la toma de un casino en esa provincia.

La otra data de 2005, cuando Castells fue acusado del presunto delito de tentativa de extorsión por una marcha que tuvo lugar en Ciudad de Buenos Aires y en la que piqueteros del Movimiento de Jubilados y Desocupados reclamaron 50 mil combos en un local de una cadena de comida rápida.

     

“Las causas ya prescribieron”, apuntó la militante del MIJD, que estuvo presente durante el operativo en el que detuvieron a Castells. La mujer señaló que viajan de manera recurrente presentando su documentación y que, hasta el momento, no habían atravesado una situación como esta.

A raíz de la detención de este lunes, sus abogados de Chaco y la Capital Federal iniciarán los reclamos correspondientes a primera hora del martes. Hasta entonces, desde el MIJD tenían previsto continuar con la protesta y convocar cortes de tránsito en esas jurisdicciones para visibilizar la situación y reclamar la liberación del dirigente.