La fiscal coordinadora de objetivos priorizados de la Fiscalía General de Rosario, Carla Cerliani, brindó detalles sobre cómo investiga la Justicia los hechos de violencia de género en la provincia de Santa Fe. La funcionaria judicial explicó las múltiples barreras que atraviesan las mujeres para pedir ayuda, fundamentó su postura contra el concepto de falsas denuncias y advirtió por los casos vinculados a tramas de criminalidad organizada local.
Durante una entrevista en Radsiópolis (Radio 2), la fiscal señaló que en los episodios fatales íntimos o intrafamiliares suelen existir agresiones sostenidas en el tiempo, aunque aclaró un punto clave para las investigaciones: "La mayoría de los femicidios que se ejecutaron en la provincia de Santa Fe, no tienen denuncias previas". Al respecto, sumó que eso "no implica que no haya ejercido violencia previa", sino que estas mismas circunstancias operan como un obstáculo para llegar a las autoridades.
Cerliani detalló que el abordaje requiere una ingeniería interinstitucional que involucra comisarías especializadas, municipios y comunas, dado que el fuero penal actúa cuando el riesgo escaló a la comisión de delitos concretos. Para que una víctima pueda sostener el proceso investigativo, indicó que primero necesita resolver cuestiones habitacionales, de resguardo personal y de sustento económico para sus hijos.
La dificultad de hablar y los procesos penales
Sobre los impedimentos para que las damnificadas recurran al Estado, la fiscal enumeró factores simbólicos, afectivos y monetarios. "Estos agresores son parte de su familia, son sus parejas", puntualizó, y agregó que muchas veces existe la creencia de que el vínculo mejorará. Además, la dependencia financiera suele jugar un rol paralizante al momento de buscar protección en las instituciones, sobre todo cuando hay niñas y niños de por medio.
En medio de los debates públicos sobre la veracidad de los testimonios, Cerliani fue categórica al rechazar la idea de las acusaciones inventadas. "Desalentar o hablar de que son denuncias falsas es un término que no me gusta, porque en realidad las mujeres cuando piden ayuda, algo está pasando", sentenció. Explicó que si en el marco de un expediente no se logran reunir evidencias, eso no significa que el relato haya sido irreal, sino que los estándares del sistema son muy rígidos porque está en juego la libertad de las personas señaladas.
El contexto de la criminalidad organizada
Antes de finalizar, la representante del Ministerio Público de la Acusación introdujo una problemática que atraviesa a Rosario. Además de la violencia en el círculo íntimo, apuntó que existe otro escenario que debe analizarse con perspectiva. "Existe el femicidio en contextos de criminalidad organizada y eso creo que es una cuestión que hay que empezar a ponerlo en el tapete", aseguró.
La fiscal remarcó que muchas mujeres pierden la vida no a manos de familiares o vínculos cercanos, sino que existen razones de género detrás de esos ataques en el ámbito de las bandas delictivas.
"Genera confusión de que si no es alguien allegado a ellas, no se trata de un femicidio y esto sí está regulado en nuestro país desde el año 2012 y es todo un desafío también poder investigar estos hechos", concluyó.



