El gobierno nacional resolvió aplicar en forma escalonada los incrementos que aún quedaban pendientes en el impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, a través del Decreto 302/2026. De esta manera, una parte del ajuste comenzará a tener vigencia desde este viernes 1° de mayo, mientras que el resto fue postergado hasta el 1° de junio. Se trata de actualizaciones tributarias correspondientes a 2024 y 2025 que habían sido diferidas en reiteradas oportunidades.
En términos concretos, la decisión implicará una suba promedio del 0,5% en el precio de la nafta y del gasoil en los surtidores.
En Rosario ya hubo un incremento esta semana que impactó en los surtidores el miércoles pese a que el presidente de YPF, Horacio Marín, había anunciado un congelamiento de los valores por 45 días, pero este ajuste podría generar un nuevo salto del precio.
En el caso de la petrolera estatal YPF, el litro de nafta súper, que es la opción más económica de la firma, quedó fijado en 2.070 pesos.
Además, el decreto contempla una actualización diferencial de $5,019 para el gasoil destinado al consumo en la denominada zona patagónica ampliada, que incluye a las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe.
Cabe recordar que tanto el impuesto sobre los combustibles líquidos como el tributo al dióxido de carbono no se calculan como un porcentaje del precio final, sino que consisten en montos fijos establecidos en pesos por cada unidad de medida comercializada.
Esos valores, de acuerdo con la normativa vigente, deben actualizarse cada trimestre tomando como parámetro la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) difundido por el Indec. La tarea de efectuar esas recomposiciones recae sobre ARCA, el organismo que reemplazó a la ex AFIP, y debe concretarlas en enero, abril, julio y octubre de cada año sobre la base de la inflación registrada en el trimestre previo.
Sin embargo, el Ejecutivo nacional viene demorando la aplicación total de esos aumentos con el objetivo de evitar un traslado brusco a los surtidores. En esta oportunidad volvió a optar por una implementación parcial para moderar el impacto en la inflación, sostener el nivel de actividad económica y administrar un escenario internacional atravesado por la presión del precio del petróleo.
La medida oficial, que lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, fundamenta la decisión en la necesidad de “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”.



