Una joven de 21 años murió este sábado en una práctica de bungee o puentismo en São Paulo, Brasil, tras ser lanzada accidentalmente al vacío desde un puente sin el equipo de seguridad. Por el hecho hay seis detenidos.

El accidente, que ocurrió en el Puente del Esqueleto (de 30 metros de altura) en el municipio de Limeira, quedó grabado en un video, donde se escucha el grito de los presentes al advertir que la joven –ya en plena caída– no tenía la cuerda de seguridad puesta.

Testigos del hecho y trabajadores de Entre Cordas, la empresa privada que organizaba la práctica de puentismo, acudieron rápidamente a socorrerla. Si bien intentaron maniobras de reanimación cardiopulmonar, el equipo médico que llegó al lugar confirmó la muerte de la joven por politraumatismos.

La Policía Militar detuvo a seis personas de la empresa de puentismo, ya que las autoridades confirmaron que no aseguraron la cuerda antes del salto, mientras que el Ayuntamiento anunció que presentará una denuncia contra el Gobierno federal por fallas de fiscalización del puente, un escenario frecuente de puentismo y rope jump.

     

Según el municipio, desde principios de 2025 se realizaron gestiones ante autoridades federales para exigir mayores medidas de seguridad y mantenimiento del viaducto. En ese sentido, el alcalde Murilo Félix pidió depurar responsabilidades y sostuvo que la fiscalización y el control del puente corresponden exclusivamente al Gobierno federal.

La víctima, identificada como Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, trabajaba como profesora de educación física en un gimnasio de Jandira, en el área metropolitana de São Paulo. El establecimiento expresó su pesar por la muerte de la instructora con un mensaje de condolencias.

La compañía de puentismo, en tanto, publicó un mensaje de despedida dedicado a la joven en su cuenta de Instagram Entre Cordas Oficial. Pocos minutos después, sin embargo, la cuenta –que tenía más de 80.000 seguidores– fue eliminada.

Nayra Freitas, una empleada administrativa que había acompañado a su novio a realizar un salto, afirmó ante una consulta de CNN Brasil que todo lo ocurrido “fue una irresponsabilidad del equipo” de la empresa Entre Cordas.

Tras relatar que la experiencia del salto costaba 290 reales (algo más de 81 mil pesos) e incluía una grabación realizada con una cámara proporcionada por la empresa, la testigo remarcó que los instructores “no revisaron la cuerda”. “No fue un simple accidente. Fue un fallo básico”, afirmó.