La Oficina del Presidente Javier Milei celebró este sábado el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y el posterior anuncio del asesinato del líder iraní Alí Khamenei, a quien calificó como "una de las personas más malvadas, violentas y crueles de la historia de la humanidad". También recordó el fallo de la justicia argentina que responsabilizó al régimen islámico por el atentado terrorista de 1994 contra la mutual judía argentina Amia.
Además, la administración de Javier Milei anunció este sábado la elevación a “alto” del nivel de alerta de seguridad en todo el territorio nacional, luego del ataque estadounidense e israelí lanzado contra objetivos estratégicos en Irán.
Desde Casa Rosada informaron que la medida alcanza “todos los objetivos sensibles”, incluida la infraestructura crítica, representaciones diplomáticas extranjeras y espacios vinculados a la comunidad judía. El objetivo, señalaron, es “garantizar la integridad, la vida y la libertad de los habitantes en el territorio nacional”.
El Gobierno activó además el protocolo de alerta en fronteras, que implica el refuerzo de los controles de ingreso y egreso al país, mayor trazabilidad de movimientos transfronterizos y revisión de alertas tempranas en zonas consideradas estratégicas.
El Sistema de Inteligencia Nacional quedó a cargo del monitoreo permanente de la situación internacional, en coordinación con agencias extranjeras. El esquema de seguridad articula a la Secretaría de Inteligencia, el Ministerio de Seguridad, a través de la Dirección Nacional de Migraciones, y las Fuerzas Federales.
Apoyo diplomático
En su comunicado, la Oficina del Presidente señaló que Khamenei fue el responsable de “atrocidades” que “no solo han sido sufridas por el pueblo iraní, sino que han impactado a lo largo de todo el globo”. "La República Argentina ha sido objetivo de tan solo uno de sus actos terroristas, el atentado contra la Amia del 18 de julio de 1994, que resultó en 85 muertos y centenares de heridos en nuestro suelo", recordaron.
Luego remarcaron que "la búsqueda de Justicia por las 85 víctimas es una política de Estado y continuará hasta que el último responsable pague con su libertad o con su vida por tan horrible crimen".
"La República Argentina espera que esta acción militar conjunta de nuestros países aliados ponga un fin definitivo a lo que fueron más de 40 años de opresión y violaciones a los derechos humanos en Irán", concluye el documento.
También hubo funcionarios del gobierno nacional que destacaron el anuncio de la muerte del líder supremo de Irán. El canciller Pablo Quirno enfatizó en que la noticia puede representar un aliciente para que se esclarezcan las responsabilidades del atentado a la sede de la Amia.
"Ante la confirmación de la muerte de Ali Jamenei, Líder Supremo de la República Islámica de Irán, corresponde recordar que la Justicia argentina determinó que el atentado contra la AMIA del 18 de julio de 1994, con 85 muertos y centenares de heridos, fue un acto de terrorismo internacional planificado desde las más altas esferas del régimen iraní de la época y ejecutado por Hezbolá", planteó Quirno en un mensaje publicado en X.
Asimismo, el responsable de las relaciones exteriores argentinas remarcó que Jamenei formaba parte de la conducción política iraní. "La búsqueda de verdad y justicia por las 85 víctimas es una política de Estado y seguirá siendo una prioridad permanente. Que estas noticias aporten alivio a las familias y contribuyan al reconocimiento de las responsabilidades y a la lucha contra el terrorismo y la impunidad", concluyó.
Más temprano, la Cancillería argentina expresó su respaldo a la ofensiva conjunta destinada a “neutralizar la amenaza que el régimen de la República Islámica de Irán representa para la estabilidad internacional y la seguridad regional”.
El alineamiento con Washington y Tel Aviv es uno de los ejes centrales de la política exterior de la gestión Milei. La relación con el líder supremo iraní, Ali Jamenei, atraviesa un momento de máxima tensión.
Semanas atrás, la Oficina del Presidente declaró organización terrorista a la Fuerza Quds, brazo externo de la Guardia Revolucionaria iraní, y a trece personas vinculadas a esa estructura. En ese contexto, el Ejecutivo volvió a recordar los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la Amia en 1994, atribuidos judicialmente a exfuncionarios iraníes.
Escalada militar en Medio Oriente
La ofensiva, definida por el Pentágono como “Operación Furia Épica”, tuvo como epicentro Teherán y otras ciudades iraníes. Tras los bombardeos, el gobierno de Irán declaró el estado de emergencia nacional y cerró su espacio aéreo.
La Guardia Revolucionaria respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en la región. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la participación de su país en el operativo y aseguró que el objetivo fue destruir capacidades misilísticas iraníes. Por su parte, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu sostuvo que la acción buscó “eliminar amenazas inminentes”.
La escalada generó cierres de espacios aéreos en Irán, Israel e Irak, además de restricciones parciales en países del Golfo, y provocó la suspensión de múltiples rutas internacionales.
Mientras continúan las advertencias cruzadas y la comunidad internacional sigue con preocupación la evolución del conflicto, el Gobierno argentino mantiene el monitoreo permanente y el refuerzo preventivo de la seguridad interna.



