El ruido forma parte de distintos ámbitos de la vida cotidiana: el tránsito, los espacios de trabajo, los recitales, los boliches y el uso de auriculares son algunas de las situaciones en las que las personas pueden estar expuestas a diferentes niveles de presión sonora. Para conocer cómo se mide y qué efectos puede tener una exposición prolongada, el ingeniero en sonido Pablo Miechi explicó en Antes De Salir, por El Tres, los principales conceptos vinculados a la contaminación sonora.

Miechi realizó además una medición en las inmediaciones del Parque Independencia utilizando un sonómetro, también conocido como decibelímetro. Se trata de un instrumento que mide las variaciones de presión sonora y las convierte en un nivel expresado en decibeles.

La medición se realizó durante cinco minutos y arrojó un resultado de 69,7 decibeles como nivel sonoro continuo equivalente ponderado A. El especialista explicó que se trata de un promedio de las variaciones de presión sonora registradas durante ese período.

Para las mediciones de ruido de tránsito, el tiempo suele ser mayor, ya que los niveles cambian según la cantidad y el tipo de vehículos que circulan. “Pasa un auto, pasan dos, pasa un colectivo, toda esa variación se tiene que promediar”, explicó.

Cómo se mide el ruido


El sonido está compuesto por variaciones de presión sonora que se propagan y llegan hasta el oído. Para cuantificarlas se utiliza la escala de decibeles, que es logarítmica. Miechi explicó que las variaciones de presión sonora pueden ir desde aproximadamente 20 micropascales hasta 20 pascales, por lo que utilizar una escala lineal resultaría poco práctica. La utilización de los decibeles permite representar esos valores mediante una escala logarítmica.

El sonómetro utilizado durante la medición cuenta con un micrófono calibrado que capta la presión sonora existente y la transforma en decibeles. En este caso, además, se utilizó una ponderación A, un filtro que permite obtener una medición aproximada a la forma en que el oído humano percibe el sonido.

A partir de qué nivel puede afectar la audición


En el ámbito laboral, la exposición al ruido está regulada por normas de higiene y seguridad. Miechi señaló que uno de los valores de referencia es 85 decibeles de nivel sonoro continuo equivalente para una jornada laboral de ocho horas. Ese valor no debe analizarse de manera aislada, ya que el riesgo depende tanto de la intensidad del sonido como del tiempo de exposición.

En actividades donde los trabajadores están expuestos a niveles superiores, las medidas de prevención pueden incluir una reducción del tiempo de exposición y el uso de protectores auditivos.

Uno de los primeros efectos vinculados con la exposición excesiva al ruido puede ser la hipoacusia, es decir, una disminución de la capacidad auditiva. El especialista explicó que las células ciliadas del oído pueden deteriorarse con la exposición al ruido y que inicialmente puede producirse una pérdida de sensibilidad en las frecuencias agudas.

Estas frecuencias tienen importancia para la comprensión del habla y la comunicación.

Qué ocurre en recitales y boliches


La exposición a niveles elevados de ruido también puede producirse fuera del ámbito laboral. Miechi señaló que en recitales y boliches pueden registrarse niveles de entre 95 y 110 decibeles, aunque la intensidad depende de las características del lugar y del tipo de música.

La relación entre intensidad y tiempo de exposición también se aplica en estos casos. Como ejemplo, explicó que una persona expuesta a 100 decibeles durante un recital podría alcanzar en aproximadamente 15 minutos la dosis diaria de ruido utilizada como referencia para evitar una exposición excesiva.

Los protectores auditivos permiten reducir el nivel de presión sonora que llega al oído. Aunque están especialmente desarrollados para ámbitos laborales, Miechi señaló que también pueden utilizarse en situaciones recreativas como recitales.

La recomendación para usar auriculares


Los auriculares también representan una fuente de exposición sonora. Según indicó Miechi, los modelos actuales permiten reproducir música con buena calidad sin necesidad de utilizar niveles máximos de volumen.

Los auriculares intraurales, además, pueden reducir parte del ruido externo al cubrir el conducto auditivo. Esto puede permitir escuchar con menor volumen. Sin embargo, al encontrarse dentro del conducto, la fuente sonora queda más próxima al tímpano.

En este contexto, Miechi recordó la recomendación conocida como regla 60/60: utilizar los auriculares al 60% de su volumen máximo durante un máximo de 60 minutos.

La reducción del volumen y del tiempo de exposición son dos de las principales medidas para disminuir el riesgo asociado al uso prolongado.

Qué pasa con los ruidos molestos en Rosario


El ruido también está contemplado por la normativa local. Miechi explicó que en Rosario existen ordenanzas que regulan los ruidos molestos y la difusión musical. Para determinar si un establecimiento supera los niveles permitidos se realizan mediciones con instrumentos profesionales. El sonómetro utilizado durante la demostración es de clase 1, de uso profesional y certificado.

Las mediciones pueden realizarse ante denuncias por ruidos molestos y también durante procesos de habilitación de establecimientos que cuentan con música o difusión sonora.