Una delegación de unos 40 empresarios y funcionarios de las islas Malvinas arribó este lunes a Punta Arenas, en el sur de Chile, para participar del Punta Arenas Business Showroom. La rueda de negocios, que se extendería hasta el martes y fue promovida por la Falkland Islands Development Corporation (FIDC), suma tensión a la renovada disputa entre la Argentina y Reino Unido.
Según la prensa chilena, la delegación comercial que viajó es la más grande que salió de las islas. La comitiva la encabeza Louise Ellis, subdirectora general de la FIDC, y también viajó Mike Summers, director de la Cámara de Comercio de Malvinas y exintegrante de la Asamblea Legislativa isleña.
Es en este marco que el Gobierno argentino denunció a la empresa británica THALES UK LIMITED por los vuelos ilegales que despegaron desde las Malvinas hacia Punta Arenas. Además, anunció que intimó al Reino Unido para frenar en un plazo de dos semanas las operaciones para la explotación de hidrocarburos en el proyecto “Sea Lion” y anunció que comenzará con el procedimiento de arbitraje previsto en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Según el diario La Prensa Austral, entre los participantes hay empresas de la construcción, la pesca, el comercio minorista, la hotelería, el agro, los servicios portuarios y el transporte marítimo, además de funcionarios del Gobierno de las islas. El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, dijo antes del encuentro que la ciudad busca convertirse en “el gran supermercado, el gran home center” para los habitantes del archipiélago. Invitó a proveedores de alimentos, productos de limpieza, cemento, madera y repuestos de vehículos.
La ronda de negocios es la antesala de otro paso: el restablecimiento de una conexión marítima directa entre Punta Arenas y Stanley (Puerto Argentino para el continente), que la naviera chilena Easter Island Naviera tiene previsto inaugurar en noviembre.
El foro se da en un momento de fuerte tensión entre Buenos Aires y Londres. En las últimas semanas, el Gobierno endureció su política hacia el archipiélago: anunció un proyecto para modificar la Ley 26.659 y aumentar las sanciones a las empresas que exploran hidrocarburos en la zona, abrió procesos sancionatorios contra decenas de personas y compañías, y dispuso más recursos para una base naval en Tierra del Fuego.
Del lado británico, el ministro de Defensa Wes Streeting dijo este fin de semana en una entrevista con el diario The Sun que la Argentina “carece de la capacidad” de tomar las islas, que el Reino Unido está en condiciones de defenderlas y que “esto no es 1982”. También calificó los planteos de Milei como “la misma vieja propaganda falsa”.
Los dichos del ministro de Defensa
El encuentro llega apenas un día después de las declaraciones del ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros, que causaron malestar en la Argentina. En una entrevista con Radio Polar de Magallanes, el funcionario del gobierno de José Antonio Kast dijo: “Chile ha señalado que apoya la pretensión argentina, su reclamo de soberanía sobre las Malvinas o Falkland, pero hay una situación de hecho: un país amigo hace 200 años ejerce soberanía sobre las islas”.
Barros sostuvo que el conflicto debe resolverse “conforme al derecho internacional” y “por la vía pacífica”, pero respetando “la voluntad e interés de las personas involucradas”, en línea con el principio de autodeterminación que defienden los isleños y que la Argentina rechaza. También dijo que no ve “inconveniente” en el comercio entre Magallanes y las islas, aunque admitió que la exploración petrolera “puede ser un poco más conflictiva”.
El ministro chileno cuestionó además el decreto 256 de 2010, que exige autorización previa a los buques que viajan entre puertos argentinos y las islas y que podría afectar a la nueva ruta. “Magallanes ha sido afectada negativamente por ciertas políticas que llevan 15 años, que limitan el acceso, la oportunidad de negocios, tanto en el ámbito de bienes y de servicios a ciertas embarcaciones”, afirmó, y adelantó que “recién ahora va a haber un cambio en esa materia”. Barros también confirmó que Chile planea reforzar su presencia militar en la zona austral.
La postura de Chile genera especial atención porque Kast es considerado un aliado político de Milei, quien visitó Santiago hace tres semanas. En esa visita oficial los dos gobiernos firmaron un comunicado en el que Chile reconoce el reclamo argentino sobre Malvinas y se compromete a no dar apoyo logístico al desarrollo de las islas.



