Apenas horas después de haber montado su base de operaciones en un estadio de fútbol de La Guaira, a 30 kilómetros de Caracas, la brigada USAR (Búsqueda y Rescate Urbano) de la Federación Santafesina de Bomberos Voluntarios ya se encuentra en pleno despliegue en las zonas más críticas afectadas por los devastadores terremotos en Venezuela.
En un enlace directo con el programa De 12 a 14 (El Tres), los rescatistas Luis Ayala y Luciano Salazar relataron la crudeza de un escenario que supera cualquier previsión y brindaron detalles de las complejas tareas que llevan adelante.
"Es difícil de explicar con palabras y con imágenes. Veníamos viendo todo tipo de videos, pero llegar acá... realmente los ojos no alcanzan a dimensionar lo que es esto. Excede toda capacidad de razón", expresaron conmovidos los bomberos santafesinos, quienes compararon la magnitud de la destrucción con el histórico sismo de Turquía.
Tecnología de punta en un sector con “indicios de vida”
Una de las principales novedades operativas de las últimas horas fue la asignación de una zona específica por parte de la coordinación internacional, luego de que se reportaran posibles señales bajo los escombros. "Nos asignaron un sector donde había indicios de vida, así que fuimos desplazados a ese lugar", explicaron.
Para este operativo, el contingente santafesino —que cuenta con certificación de Naciones Unidas— utiliza un equipamiento de última generación que complementa la invaluable tarea de los caninos. "Contamos con los K9, que brindan una búsqueda canina insustituible, pero además sumamos tecnología adquirida hace un año: un geófono para escuchar ruidos bajo las estructuras si hay personas conscientes, una cámara robótica y un escáner capaz de detectar el latido de un corazón o la expansión torácica de alguien que esté inconsciente", detallaron.
Pese al esfuerzo y al despliegue técnico, los brigadistas confirmaron que las primeras exploraciones en ese cuadrante no arrojaron los resultados esperados: "Los casos que tuvimos ayer fueron negativos, no pudimos encontrar personas con vida. Venimos preparados sabiendo que estamos en una instancia de la emergencia donde la brecha de tiempo cada vez es más corta", lamentaron, haciendo alusión a las horas críticas que ya transcurrieron desde los sismos.
Trabajo en turnos de 6 horas, calor extremo y noches a oscuras
El contingente de 40 rescatistas de la provincia debe administrar el esfuerzo físico de manera milimétrica debido a las severas condiciones climáticas del caribe venezolano. "Hace mucho calor, se hace muy pesado sobre todo en la jornada diurna. Por eso dividimos la brigada en tres grupos de trabajo de 6 horas: mientras uno sale al terreno, los otros dos descansan en la base para optimizar el recurso, ya que nos quedan de 7 a 8 días de labor por delante", describieron sobre el extenuante ritmo diario.
Además, los bomberos llevaron un mensaje de calma hacia sus familiares en Santa Fe respecto de la seguridad en el terreno y las versiones de saqueos o violencia. "Queremos llevar tranquilidad. Nos sentimos muy cómodos y cuidados por la gente y el gobierno local. En la zona del desastre no hay luz, a la noche está todo completamente a oscuras, pero salimos acompañados por las fuerzas de seguridad y no encontramos ningún tipo de hostilidad", remarcaron.
Un campamento global en un estadio de fútbol
Los santafesinos forman parte de una de las pocas delegaciones internacionales que arribaron desde el primer minuto y que conviven en una suerte de "villa olímpica de la emergencia" montada sobre el césped de un club de La Guaira.
"En el campamento tenemos como vecinos directos a los colegas de Brasil, a los bomberos de Córdoba y al Ejército Argentino. Y no muy lejos de acá están los equipos acreditados de Jordania, Israel y el Reino Unido", señalaron, describiendo la enorme logística humanitaria desplegada para intentar rescatar y recuperar a las víctimas de la tragedia.



