Ocurrió en un río de Soldotna, Alaska. Un pescador se grabó en un video selfie a pocos metros de una enorme osa grizzly que devoraba salmones, en una escena que dejó sin aliento a miles de usuarios en redes.

El protagonista es Carter Brown, un guía de pesca que trabajaba en un barco alquilado en un río de Soldotna, en el corazón de la península de Kenai, Alaska. Al avistar al animal al acecho cerca de la embarcación, en lugar de alejarse, decidió sacar el celular y grabar.

En el video viral, que ya acumula millones de reproducciones, se ve a Brown sonriendo con picardía a la cámara, completamente relajado, mientras detrás de él la osa se acerca a la orilla y se da un festín con su presa. A pocos metros, un segundo oso observa la escena desde el agua.

     

“¡Encontró un trozo de salmón mientras buscaba comida y se lo comió justo al lado de mi cabeza!”, contó el propio Brown a la agencia Storyful. “Mis clientes quedaron alucinados”.

Lo que más sorprende es la inusual tranquilidad del pescador durante el tenso encuentro. Mientras el animal gruñe y desgarra el salmón a menos de dos metros de su cabeza, Brown no deja de sonreír.

Veterano en estas aguas remotas, el guía intentó restarle dramatismo a su accionar: momentos como este, aseguró, son “parte de la vida” en esa región salvaje de Alaska, donde la convivencia entre humanos y osos grizzly es cotidiana en temporada de salmones.

Sin embargo, expertos en vida silvestre advirtieron que se trató de una imprudencia extrema. Las osas que se alimentan, especialmente si están con crías, son altamente impredecibles y territoriales, y acercarse a esa distancia para una selfie puede provocar un ataque mortal en segundos.

Por esta vez, la anécdota terminó solo con un video increíble y una historia para contar.