Un procedimiento policial dejó al descubierto cómo una nena de cuatro años sobrevive en la más profunda vulnerabilidad.

Según fuentes policiales, la situación se conoció en la noche del viernes a partir de un llamado al 911 que alertó sobre la situación de la niña, quien, según el denunciante, era víctima de maltratos, en un camino lindero a Circunvalación, a la altura de Gaboto, en el sur rosarino, cerca de la terminal portuaria.

En medio de una arboleda, los policías observaron que un hombre, que estaba sentado en el suelo, tenía a la niña sobre el regazo.

Al ver a los uniformados, el hombre se levantó ofuscado, tomó una botella de vidrio y sujetó a la niña del cuello, como para evitar que escapara, indicaron voceros del caso.

El accionar policial culminó con el hombre reducido, a quien identificaron como Edgardo F., de 41 años. La niña resultó ser su hija. Ambos se encuentran en situación de calle. El domicilio que figura en sus DNI es el de un hotel de Callao al 100 bis.

Por el estado de la niña, una ambulancia con una médica pediátrica arribó al lugar. La profesional detectó que la menor presentaba signos de haber sufrido un golpe en la cabeza, marcas en el cuello y una quemadura en la pierna derecha. Por ello fue derivada al Hospital Vilela para una evaluación más completa.

Según el sistema del 911, Edgardo F. tenía un pedido de paradero vigente, ya que deambulaba por la calle. Por lo pronto, el hombre quedó demorado en la Comisaría 15ª, mientras que su hija quedó a resguardo.