El incremento de las precipitaciones que ya se está registrando en Argentina producto de la llegada de El Niño podría generar inundaciones en las regiones del país que se verán más afectadas por este fenómeno, fundamentalmente en el Litoral. Por ello, especialistas recomiendan contar con planes de contingencia que permitan responder rápidamente ante eventuales desbordes de ríos o arroyos.
En el caso del Litoral, las localidades ribereñas como Rosario estarán expuestas a inundaciones tanto por precipitaciones como también por crecidas de los principales ríos y arroyos. En el caso del Paraná, dada la dimensión de su cuenca, son muchos los afluentes que podrían intensificar su crecida a lo largo de sus miles de kilómetros de extensión.
El ingeniero hidráulico y civil Claudio Velazco recordó que el caudal del Paraná puede incrementarse tanto por precipitaciones que se produzcan dentro del territorio argentino como también por aquellas que se registren por fuera de las fronteras nacionales, concretamente en Paraguay, gran parte del sur de Brasil y el sureste de Bolivia.
En diálogo con De Boca en Boca (Radio 2), Velazco indicó que, según sus proyecciones, la crecida de los próximos meses podría superar a la que se registró en 1983 por entre 20 y 40 centímetros. El 3 de julio de ese año, el Paraná alcanzó una altura pico de 7,20 mts en la región de Rosario.
Con respecto a los otros cursos de agua de Rosario y la región, como el arroyo Ludueña y el río Carcarañá, el ingeniero advirtió que como vías de drenaje “son insuficientes porque no se realizan los mantenimientos adecuados”. Aunque no limitó su diagnóstico para lo que sucede en el sur de Santa Fe, sino que lo planteó como mirada general para todas las grandes ciudades del país.
“Cuando llueve 40 o 50 milímetros en media hora se generan anegamientos porque los desagües no están preparados”, apuntó, y remarcó que “si con precipitaciones normales hay secciones trabajando al límite, esto quiere decir que hay que ampliarlas”.
Es por esta situación que Velazco concluyó que “ninguna ciudad de Argentina está preparada para enfrentar este tipo de precipitaciones”.
Aunque se trata solo de proyecciones, se anticipa que la magnitud de las precipitaciones acumuladas podría alcanzar el doble de los valores estadísticos trimestrales habituales para cada región alcanzada por El Niño. Para elaborar sus estimaciones, el ingeniero se basó en los datos de acumulados trimestrales por región y en registros del Servicio Meteorológico Nacional y climatologías de los últimos 30 años.
Dado este escenario, Velazco dijo que “la clave es contar con planes de contingencia” que permitan desplegar los recursos necesarios en aquellos sectores que puedan verse afectados por inundaciones.



