Laura Garcilazo atraviesa desde hace días una mezcla de ansiedad, nervios y dolor. Este lunes comienza en el Centro de Justicia Penal el juicio por el crimen de su hermana Ivana, asesinada hace tres años cuando volvía a su casa tras un clásico rosarino, y la familia vuelve a enfrentarse a los detalles de una historia que todavía permanece abierta.
“Vengo llorando hace cuatro o cinco días. Prefiero llevarlo acá y poder enfrentar el juicio fuerte”, contó este lunes en Radiópolis, por Radio 2, pocas horas antes del inicio del debate.
Ariel Matías Cabrera, Juan José Massón y Damián Gerardo Reifenstuel llegan detenidos al juicio, que comenzará este lunes a las 14 y está previsto que continúe hasta el 22 de octubre. La Fiscalía pedirá 30 años de prisión para cada uno y la querella, que representa a la familia, solicitará 33. Están acusados como coautores del homicidio simple agravado por la ley de espectáculos deportivos.
Ivana tenía 30 años cuando fue asesinada el 30 de septiembre de 2023. Volvía en moto después del clásico que Rosario Central había ganado 1 a 0 ante Newell's en el Gigante de Arroyito y, al pasar por Ovidio Lagos y Montevideo, fue atacada con piedras y baldosas. Uno de esos elementos le impactó en la cabeza y provocó su muerte.
Para Laura, una condena puede aportar justicia, pero no aliviar la pérdida.
“Nosotros desde que empezamos esto nunca nos importó tanto la condena, porque nosotros a Ivana no la tenemos más y es muy doloroso. Pero sí, ojalá que pueda reparar, que sea ejemplificador y que nadie más pase lo que pasamos nosotros. Que te arranquen así por un resultado, un partido, a una persona muy querida es muy doloroso”, expresó.
La hermana de Ivana vinculó esa expectativa con una preocupación que atraviesa a la familia desde el crimen: tres años después, entiende que la violencia alrededor del fútbol no disminuyó.
“Si no se hace nada para que cambie, no va a cambiar. Desde que pasó lo de Ivana jamás se hizo nada para que cambie algo. Seguimos igual, las hinchadas siguen igual. Para mí, peor”, sostuvo, y mencionó incluso hechos de agresión a árbitros en clubes barriales.
El asesinato de Ivana también modificó profundamente la relación de Laura con el fútbol. Contó que sus hijos disfrutan ir a la cancha, pero que ella comenzó a evitarlo por temor.
“Me da miedo cruzar la ciudad para poder ir a la cancha constantemente o seguido. A mis hijos les encanta ir, pero yo soy la que se encierra un poco, la que no quiere salir. Me da miedo”, relató.
Recordó que el martes pasado fue al Monumento a la Bandera con sus hijos al celebrar el último título del canalla y, al quedarse sin señal en el teléfono para pedir un auto, comenzó a sentir pánico ante la perspectiva de tener que regresar con ropa identificada con Central. “Me da terror volverme a casa cuando estamos con colores del cuadro”, dijo.
“Ninguno nos miró a la cara”
Laura también afirmó que hasta ahora ninguno de los tres acusados manifestó arrepentimiento ante la familia.
“Ninguno de los tres declaró nada, ninguno de los tres nos miró a la cara”, aseguró. Según relató, durante las primeras audiencias Cabrera y Massón se limitaron a sostener: “Yo no lo hice”.
Incluso describió una situación que la familia vivió como una burla durante audiencias posteriores realizadas por videoconferencia: “Los dos que estaban juntos hasta se reían. Estaban muy tranquilos riéndose y nosotros enfrentando una audiencia donde dicen cosas que realmente son dolorosas”.
También recordó que, inmediatamente después del crimen, la familia sufrió agresiones e intimidaciones. “Habíamos recibido de todas partes agresiones, incluso nos habían marcado la casa”, contó, aunque aclaró que actualmente no reciben amenazas y están tranquilos.
Otro de los puntos que Laura planteó con mayor énfasis fue el uso del nombre de su hermana en provocaciones entre hinchas.
“Cargadas de folclore está perfecto, pero cargadas ya con la muerte de Ivana, esas cosas a nosotros nos duelen”, explicó. La familia decidió acudir a la Justicia cada vez que detecte publicaciones o comentarios de ese tipo.
“Necesitamos poner un freno. Hablamos con el abogado y cada vez que veamos a alguien que esté burlándose o haciendo cargadas en nombre de Ivana, la vamos a hacer respetar y se va a ir a la Justicia”, afirmó. Dijo que después de los últimos episodios ya detectaron “cuatro o cinco” casos que decidieron judicializar.
Un homenaje que debió suspenderse
La familia había previsto volver a pintar la estrella colocada en Ovidio Lagos y Montevideo al cumplirse tres años del crimen, pero suspendió la actividad luego de incidentes registrados en la ciudad y por temor a que no estuvieran dadas las condiciones de seguridad. Laura aseguró que el homenaje se hará más adelante.
“Nosotros vamos de una forma pasiva. Somos familia y amigos, no es gente ni de Central ni de Newell's. Decidimos suspenderlo por un tema de seguridad nuestra”, explicó.
Ahora, toda la atención de la familia está puesta en el juicio que comienza este lunes. No porque una sentencia pueda devolverles a Ivana, remarcó Laura, sino por la posibilidad de que marque un límite: “Ojalá que sea ejemplificador y que nadie más pase lo que pasamos nosotros”.



