La Universidad Nacional de Rosario (UNR) marcó un hito académico en la Argentina al lanzar la especialización en Gestión de la Nutrición Comunitaria. Esta nueva propuesta de posgrado tiene como objetivo central la formación técnica en evaluación, dirección y gestión de proyectos alimentarios. La iniciativa busca intervenir directamente en el ámbito público y en organizaciones de la sociedad civil para diseñar estrategias integrales frente a las problemáticas nutricionales actuales.
El concepto de nutrición comunitaria aplica los fundamentos de la salud pública para proyectar políticas públicas que mejoren la calidad de vida poblacional. Entre sus desafíos principales figuran el combate contra la inseguridad alimentaria, la malnutrición y el aumento de enfermedades crónicas no transmisibles asociadas a malos hábitos de consumo. A través de este enfoque, se prevé potenciar herramientas de prevención como la protección en los primeros mil días de vida, el fomento de la lactancia materna exclusiva y el estímulo de un envejecimiento activo.
La formación académica se extenderá durante dos años y adoptará una modalidad de cursada presencial remota. La carrera combina saberes de la epidemiología, las ciencias de la nutrición, la educación y la conducta humana. De esta manera, las personas egresadas adquirirán competencias concretas para diagnosticar realidades locales, liderar equipos de trabajo interdisciplinarios y promover entornos saludables que respondan a las desigualdades económicas y sociales de la región.
En diálogo con Radiópolis (Radio 2), el director de la carrera, Guillermo Pablo Scarinci, destacó la importancia de adaptar las soluciones a cada territorio. "La Universidad pensó en este posgrado para formar líderes comprometidos con la comunidad que trabajen en estrategias para todo el país, porque cuando hablamos de la alimentación de los argentinos debemos considerar la región donde viven y la realidad de la población más vulnerable", afirmó el profesional.
Scarinci, en este sentido, remarcó que las familias de menores ingresos suelen destinar gran parte de sus recursos a alimentos con bajo valor nutricional. Ante este panorama, el especialista enfatizó el valor de la educación y el rescate de preparaciones tradicionales. "Quiero rescatar el tema de las comidas de olla. Tienen un poco de todos los nutrientes: aportan proteínas, hidratos, vitaminas y minerales. El guiso se fue estigmatizando como algo exclusivo para quienes menos tienen, pero desde el punto de vista nutritivo es de las opciones más variadas para el día a día", explicó.
Asimismo, el director abordó el marco normativo actual y la aplicación de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable en el ámbito educativo. Señaló que, al tratarse de una normativa nacional a la que no todas las provincias adhirieron formalmente, resulta prioritario seguir profundizando su alcance en las escuelas. Desde la UNR sostienen que acompañar a las comunidades sin dejarlas solas permitirá generar cambios sustanciales en la calidad alimentaria, reemplazando la rutina de ultraprocesados por alternativas de mayor aporte nutricional.



