Un hombre oriundo de Mendoza quedó bajo investigación en San Juan luego de ingresar con una camioneta a la Pampa del Leoncito, una de las imponentes planicies secas de Calingasta, y dejar profundas marcas sobre el terreno. Desde el municipio advirtieron que las marcas podrían tardar décadas en recuperarse.

El episodio ocurrió durante el fin de semana y fue informado por el intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, quien cuestionó la conducta y pidió que se aplique una sanción ejemplificadora. Mientras se desarrollan las actuaciones para determinar las responsabilidades, la Toyota Hilux blanca involucrada permanece bajo custodia de Gendarmería Nacional.

Un video difundido por la Municipalidad de Calingasta permitió observar el impacto provocado sobre el ecosistema y también identificar la patente del vehículo, que está radicado en Mendoza.

     

Según informó Diario de Cuyo en base a fuentes vinculadas al caso, quien conducía la camioneta era Agustín Añó, un médico mendocino de 46 años. La propietaria del vehículo es una mujer domiciliada en Godoy Cruz, aunque no se encontraba en el lugar cuando ocurrió el hecho.

Las huellas alcanzaron los 25 centímetros de profundidad


La preocupación de las autoridades está vinculada principalmente con la dificultad que presenta este ambiente para recuperarse de las marcas provocadas por vehículos. De acuerdo con Carbajal, las huellas que dejó la Hilux alcanzaron aproximadamente 25 centímetros de profundidad

El conductor habría avanzado sobre la planicie y luego debió retroceder entre 200 y 300 metros para intentar salir del sector.

El procedimiento para retirar el vehículo también habría ocasionado nuevas marcas. Según explicó el intendente, las personas que estaban con la camioneta utilizaron una escalera plegable para el traslado de motos con el objetivo de intentar sacarla, pero la estructura terminó enterrada en el suelo. Posteriormente, una de las motos habría sido utilizada para desplazarse por la zona y dejó nuevas huellas.

La Pampa del Leoncito tiene características naturales que hacen que las marcas sobre su superficie puedan permanecer durante décadas.

Advierten que la recuperación podría llevar hasta un siglo


El antecedente más reciente se registró en noviembre de 2025, cuando vehículos UTV ingresaron al sector y dejaron huellas de entre 10 y 15 centímetros. En ese momento, especialistas de la Universidad Nacional de San Juan estimaron que la recuperación natural del terreno podía demorar entre 40 y 60 años.

En esta oportunidad, la profundidad de las marcas es mayor. Por ese motivo, Carbajal estimó que la recuperación podría demandar cerca de 100 años. El intendente también cuestionó las sanciones vigentes y consideró que las multas actuales no reflejan la magnitud del perjuicio que puede ocasionarse al ingresar con vehículos a sectores donde esa actividad está prohibida.