Más de 30 organizaciones de distintos puntos de la provincia de Santa Fe impulsan una iniciativa para prohibir en todo el territorio provincial los establecimientos destinados a la caza deportiva y las actividades de turismo cinegético, es decir, aquellas propuestas turísticas cuyo objetivo es que visitantes lleguen a un determinado lugar para cazar animales.
La propuesta busca ponerle un freno a una actividad que desde hace años genera cuestionamientos entre organizaciones vinculadas con la protección animal y la conservación de la naturaleza.
Pero además plantea una alternativa para los establecimientos que actualmente desarrollan este tipo de actividades: su reconversión hacia propuestas de turismo de naturaleza, como el avistaje de aves y la observación de fauna.
La iniciativa fue impulsada por Natalia Pallavicini, presidenta del Instituto de Derecho Animal del Colegio de la Abogacía de Santa Fe, junto con la Protectora de Animales de Santa Fe, la Protectora de Animales de Rosario, la Asociación Civil Capibara y la ONG Mundo Aparte. Con el paso de las semanas, el proyecto sumó el respaldo de más de 30 organizaciones.
El proyecto apunta a dos modalidades concretas: los establecimientos destinados a la caza deportiva y el turismo cinegético, que comprende los viajes organizados para personas que se trasladan a un lugar determinado con la finalidad de cazar.
Desde las organizaciones consideran que no se trata únicamente de una práctica recreativa, sino de un modelo de explotación económica de la fauna silvestre en el que la muerte de los animales forma parte del servicio turístico ofrecido. La iniciativa también contempla que la prohibición alcance a los establecimientos sin importar bajo qué denominación administrativa estén registrados.
Esto responde a que actualmente “coto de caza” no constituye una categoría administrativa específica en Santa Fe. Por ese motivo, si la propuesta se transforma en ley, la medida no alcanzaría solamente a los lugares que utilizan formalmente ese nombre, sino a cualquier establecimiento que en la práctica esté destinado a ofrecer caza deportiva.
El norte santafesino, uno de los principales focos
Una parte importante de la actividad se concentra en el norte de la provincia. Según los datos recopilados por los impulsores de la iniciativa y de acuerdo a lo que publicó el medio La política ambiental, actualmente existen 11 empresas u operadores vinculados con el turismo cinegético en Santa Fe. De ese total, ocho se encuentran en el departamento San Javier, una zona donde esta actividad tiene una presencia particularmente importante.
El funcionamiento de estos establecimientos está relacionado en buena medida con la llegada de turistas provenientes de otros países, que realizan jornadas de caza a través de operadores autorizados. Ese carácter internacional es uno de los aspectos que las organizaciones ponen bajo la lupa.
De acuerdo con la información recopilada por las entidades que promueven la prohibición, durante el último año llegaron a Santa Fe alrededor de 1.300 turistas extranjeros para realizar actividades de turismo cinegético de manera legal y mediante operadores autorizados. Entre los visitantes se encuentran personas provenientes de España, Estados Unidos y Francia.
Para las organizaciones, estos números muestran que el turismo cinegético santafesino no está relacionado principalmente con una práctica desarrollada por habitantes de la provincia, sino con un mercado internacional. La crítica se concentra también en que algunos de los visitantes llegan a Santa Fe para desarrollar actividades que tienen mayores restricciones o directamente están prohibidas en sus países de origen.
A partir de esta situación, los impulsores de la iniciativa plantean una discusión de fondo sobre el tipo de atractivo turístico que la provincia debería ofrecer.
La discusión por las especies que pueden ser cazadas
Actualmente, Santa Fe cuenta con una normativa que regula la caza de fauna silvestre y determina qué especies pueden ser cazadas, durante qué períodos y bajo qué condiciones.
Las autoridades ambientales establecen las especies habilitadas y otorgan las correspondientes licencias y autorizaciones. Sin embargo, las organizaciones cuestionan que dentro de este esquema puedan funcionar establecimientos cuya actividad económica consiste específicamente en ofrecer jornadas de caza.
El proyecto también pone la mirada sobre la presencia de especies exóticas en algunos establecimientos. Según explicaron sus impulsores, existen casos en los que se introducen animales de especies no autóctonas para ser utilizados posteriormente como especies de caza.
Por eso, rechazan el argumento de que la caza deportiva pueda justificarse como una herramienta de control poblacional.
El planteo de las organizaciones no se limita a las especies exóticas. En determinados períodos del año, la provincia habilita la caza de algunas especies autóctonas, entre ellas determinadas especies de patos.
Para quienes impulsan el proyecto, permitir la caza recreativa de fauna nativa genera un problema adicional cuando existe un negocio turístico vinculado con esa actividad. Su propuesta apunta a priorizar alternativas que permitan que los animales permanezcan vivos y que los ecosistemas puedan generar beneficios económicos sin que la muerte de los ejemplares forme parte del atractivo.
El proyecto todavía no llegó formalmente a la Legislatura
Aunque la iniciativa ya fue presentada, todavía no tiene estado parlamentario y actualmente tiene carácter de anteproyecto.
La situación está relacionada con la reforma de la Constitución de Santa Fe, que incorporó mecanismos de participación ciudadana, entre ellos la posibilidad de presentar iniciativas ciudadanas. Sin embargo, ese mecanismo todavía no cuenta con una reglamentación específica que permita que el texto tenga automáticamente tratamiento como proyecto de ley.
El próximo paso para los impulsores será conseguir que alguno de los diputados provinciales tome la iniciativa, la presente formalmente y la convierta en un proyecto de ley.
Recién a partir de ese momento podrá comenzar el recorrido legislativo correspondiente.
Entre las entidades que impulsaron inicialmente la propuesta se encuentran las protectoras de animales de Santa Fe y Rosario, Capibara y Mundo Aparte, además del Instituto de Derecho Animal del Colegio de la Abogacía de Santa Fe. El objetivo es que el debate exceda a las organizaciones animalistas y se transforme en una discusión provincial sobre el modelo de turismo y conservación que Santa Fe quiere desarrollar durante los próximos años.
Por ahora, la iniciativa necesita que un diputado la convierta formalmente en proyecto de ley para iniciar su recorrido parlamentario. Mientras tanto, las organizaciones que la respaldan buscan instalar una pregunta central: qué modelo de relación con la fauna silvestre quiere adoptar Santa Fe y si la caza debe seguir formando parte de su oferta turística.



