Un joven galés de 18 años que había realizado posteos misóginos y mostraba una fascinación por la película de terror American Psycho fue condenado a prisión perpetua, con un mínimo de 22 años y seis meses, por matar a su madre con un martillo.
Tristan Roberts planificó minuciosamente el crimen: investigó métodos para matar y cómo evitar ser descubierto antes de comprar posibles armas como cuchillos, martillos y un hacha, publicó el matutino The Guardian.
Comenzó a atacar a su madre, Angela Shellis, de 45 años, en su vivienda de Prestatyn, en el norte de Gales, Reino Unido, durante la noche del 23 de octubre de 2025. En la madrugada, la convenció de salir de la casa diciéndole que la llevaría a recibir atención médica.
Ambos caminaron por una reserva natural, donde él sacó un martillo de una mochila y mató a Shellis –auxiliar docente en una escuela secundaria– golpeándola repetidas veces en la cabeza. Grabó los ataques tanto en la casa como en la reserva natural con un grabador de voz.
En las semanas previas al crimen, había publicado en el servicio de chat Discord una imagen fija de la película American Psycho que mostraba al protagonista cubierto de sangre junto al mensaje: “i got urges” (“tengo impulsos”). En otra publicación escribió: “its gonna be some american psycho sht haha” (“va a ser una cosa tipo American Psycho, jaja”).
En otros mensajes escribió: “i do hate girls … girls/women i also dont trust them” (“odio a las chicas… tampoco confío en las chicas/mujeres”) y “she is gonna just vanish off the earth … now its time” (“ella simplemente va a desaparecer de la faz de la tierra… ahora es el momento”).
Durante su “investigación” le preguntó a un chatbot de inteligencia artificial: “¿Qué es mejor arma para un asesinato, un martillo o un cuchillo?”. El chatbot se negó a responder. Pero volvió a preguntar afirmando que estaba escribiendo un libro sobre asesinos seriales y obtuvo respuestas.
El día del crimen dejó una nota de voz en el grabador: “Soy Tristan Roberts. Esta noche voy a ser Alex y voy a matar a mi madre con un mazo”. No está claro por qué utilizó el alter ego “Alex”.
Tras matar a su madre, Roberts se grabó diciendo: “Oh Dios, eso fue aterrador… Se sintió tan loco”. En Discord escribió: “Acabo de tener el día más loco”.
La policía fue alertada la mañana del 24 de octubre, cuando el cuerpo de Shellis fue hallado entre la vegetación en la reserva natural. Un rastro de sangre de 100 metros conducía hasta él, y en el lugar se encontraron guantes y un pasamontañas, junto con la muleta de la víctima, que utilizaba por una lesión en la rodilla.
En un primer momento, los investigadores creyeron que podría haber sido atacada por un desconocido, pero imágenes de una cámara de timbre mostraron a madre e hijo saliendo de la vivienda a las 3.19. La policía cree que Roberts mantuvo a su madre retenida en su habitación durante unas cuatro horas, y que durante los ataques allí sufrió hematomas en el rostro y lesiones por estrangulamiento.
Las imágenes también mostraron a Roberts regresando a la casa tras el crimen y luego volviendo a salir. La policía considera que planeaba regresar a la escena con lavandina para intentar limpiarla.
Roberts había cumplido 18 años el 13 de octubre, diez días antes del ataque, lo que la policía considera relevante porque le permitió comprar legalmente algunas de las herramientas que utilizó como armas.
Cuando el adolescente fue detenido, se mostró tranquilo y preguntó: “¿El cuerpo que encontraron es el de mi madre?”. Un enfermero de salud mental lo consideró apto para ser interrogado y fue entrevistado en nueve ocasiones durante cuatro días. Respondió “sin comentarios” a todas las preguntas.
El juez Rhys Rowlands le dijo a Roberts: “Usted parece haber disfrutado del control que ejercía sobre su propia madre. Desde cualquier punto de vista, fue una forma verdaderamente terrible de morir.
“Fue aún más atroz por el hecho de que el atacante era su propio hijo, alguien por quien está claro que ella se preocupaba y, de hecho, por quien estaba inquieta en las semanas previas a su muerte”.
El hijo mayor de Shellis, Ethan Roberts, afirmó en un comunicado: “Todo lo que mi mamá hizo fue amar a Tristan”.
Su hermana, Sarah Gunther, señaló: “Era una madre fantástica y profundamente comprometida, de las que nunca se rinden, sin importar lo difícil que se vuelva la vida. Luchó incansablemente por ellos, y su amor era inquebrantable”.
Tras la sentencia en el tribunal de la Corona de Mold, Andrew Slight, del Servicio de Fiscalía de la Corona, sostuvo: “El nivel de planificación que Tristan Roberts llevó adelante antes de cometer este impactante crimen fue elaborado y calculado. Los últimos momentos de su madre debieron ser aterradores, y aun así él no mostró preocupación ni remordimiento por sus actos”.



