Cientos de impresionantes criaturas marinas de color azul intenso coparon esta semana las costas del norte de Gales y desataron todo tipo de teorías entre los bañistas. Con forma de disco y una pequeña “vela” en el lomo, los organismos aparecieron varados en las playas de Anglesey y Gwynedd formando lo que algunos describieron como un “mar de veleros a la deriva”.

Vecinos que caminaban por la arena aseguraron que tenían un aspecto extraño y hasta las compararon con "medusas alienígenas". Sin embargo, no se trata de medusas ni de la temida carabela portuguesa, aunque son parientes cercanos, según publicó el medio británico The Sun.

Qué son en realidad

Los especialistas las identificaron como Velella velella, también conocidas como “veleros de mar”. Son hidrozoos coloniales: no es un animal único sino una colonia de pequeños organismos que trabajan juntos. Miden hasta 10 centímetros, aunque la mayoría son más chicas.

El disco azul flota en la superficie y la aleta rígida que tienen arriba funciona como una vela diminuta. Eso les permite dejarse llevar por el viento y las corrientes cálidas del océano. Debajo cuelgan sus tentáculos, con los que cazan peces pequeños y plancton mediante un leve aguijón.

     

Lo habitual es verlas en las costas de Gran Bretaña e Irlanda durante el otoño y el invierno, cuando las tormentas las empujan hacia la orilla. Por eso el fenómeno suele llamarse “marea azul”.

Frankie Hobro, especialista en vida marina y propietaria del Anglesey Sea Zoo, explicó por qué sorprendió el momento: “Llegan con las tormentas invernales y se las ve con menos frecuencia. Junio es tarde en la temporada para encontrarlas”. Según detalló a North Wales Live, el clima tuvo la culpa: “Tuvimos un período de calor a finales de mayo, seguido de un comienzo de junio inestable. Eso puede explicar por qué están apareciendo ahora”.

     

A diferencia de la carabela portuguesa, las Velella velella no representan un riesgo grave. “Sus picaduras no son peligrosas, aunque pueden causar una irritación leve”, aclaró Hobro. De todos modos, recomendó tener precaución en el agua y cubrirse la piel, sobre todo porque en estos episodios a veces también aparece la carabela portuguesa, cuya picadura sí es notoriamente dolorosa.

Por ahora, las playas de Anglesey y Gwynedd siguen teñidas de azul. Los científicos dicen que se sabe muy poco sobre estas colonias flotantes y que cada "marea azul" es una oportunidad para estudiarlas mejor.