Un insólito robo digital sacudió al mundo del arte y la tecnología. Un hacker logró sustraer más de 7.000 NFT asociados a "El beso", la emblemática obra del pintor austríaco Gustav Klimt, en un ataque que afectó al proyecto digital desarrollado por el Museo Belvedere de Viena.

Lejos de tratarse de un robo físico de la famosa pintura, el delincuente accedió a la cartera digital donde se almacenaban miles de tokens no fungibles (NFT) que representaban fragmentos virtuales de la obra. La información fue difundida por el diario austríaco Der Standard y confirmada posteriormente por el propio museo.

En enero de 2022, cuando los NFT vivían su momento de mayor popularidad, el Belvedere lanzó una innovadora iniciativa: dividir una reproducción digital de alta resolución de "El beso" en 10.000 cuadrículas únicas, cada una asociada a un NFT.

La propuesta permitía a coleccionistas y entusiastas adquirir una pequeña porción digital de una de las pinturas más reconocidas del mundo. En aquella primera etapa, el museo logró vender cerca de 2.500 unidades a un precio promedio de 1.850 euros cada una, generando ingresos por aproximadamente 4,6 millones de euros.

Sin embargo, el entusiasmo por este tipo de activos digitales disminuyó considerablemente con el paso del tiempo y unas 7.200 unidades permanecían sin vender. Según explicó la institución en su blog oficial, a finales de mayo un hacker consiguió extraer los NFT que aún permanecían en la cartera digital del museo.

Si se toma como referencia el valor original de venta, el perjuicio potencial ascendería a unos 13,2 millones de euros. No obstante, especialistas señalan que el valor real de mercado de esos activos es actualmente mucho menor debido al fuerte desplome que sufrió el sector de los NFT en los últimos años.

Tras detectar el incidente, el Belvedere logró desactivar rápidamente la conexión entre los tokens robados y las imágenes digitales de la obra. Además, la plataforma OpenSea, uno de los principales mercados de NFT del mundo, bloqueó cualquier intento de comercialización de los activos sustraídos.

Actualmente, el museo trabaja junto a expertos en análisis forense digital para determinar cómo ocurrió el ataque y si existe posibilidad de recuperar los tokens.

Desde la institución aclararon que los aproximadamente 2.800 NFT adquiridos por coleccionistas permanecen seguros y continúan funcionando con normalidad. Sus propietarios pueden conservarlos, transferirlos o comercializarlos sin restricciones.

La situación también refleja el cambio de escenario que atravesó el mercado de los NFT. Mientras que en 2022 el valor mínimo de los tokens de "El beso" rondaba los 0,4 ether —equivalentes a unos 624 euros—, actualmente el precio promedio apenas alcanza los 0,059 ether, cerca de 90 euros.