Leonardo Cohen Arazi, el exrelacionista público condenado por abuso sexual y corrupción de menores en el marco de la causa por los abusos a juveniles de Independiente, murió este jueves en el departamento del barrio porteño de Palermo donde cumplía prisión domiciliaria.
El cuerpo fue encontrado durante la tarde y las primeras versiones indicaron que el fallecimiento se habría producido por causas naturales, en un contexto de problemas de salud que lo afectaban desde hacía tiempo.
La investigación por la captación y explotación sexual de futbolistas de las divisiones inferiores de Independiente comenzó nueve años atrás. Recién en marzo de este año, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de Lomas de Zamora condenó a Cohen Arazi a 10 años de prisión, en el marco de un juicio abreviado. La sentencia trascendió públicamente a comienzos de junio.
La Justicia lo consideró culpable del delito de promoción de la prostitución agravada por el abuso de una situación de vulnerabilidad y por tratarse de víctimas menores de 18 años. Pese a la pena impuesta, le concedieron el beneficio de la prisión domiciliaria y lo autorizaron a realizar salidas laborales seis veces por semana para trabajar en un maxikiosco de Sarandí.
El fallo surgió de un acuerdo entre la defensa del condenado y la fiscal Viviana Giorgi. Entre las restricciones establecidas, se dispuso la “prohibición de desempeñarse laboralmente en cualquier tipo de establecimiento o entidad deportiva y/o educativa donde asistan y/o alberguen menores de edad”.
La causa determinó que al menos siete víctimas habían sufrido abusos por parte de seis adultos. Según la investigación, los hombres contactaban a los adolescentes y los trasladaban a departamentos, donde les entregaban sumas de entre 700 y 1.500 pesos a cambio de someterlos a abusos sexuales.
Cómo salió a la luz el caso Independiente
Los hechos comenzaron a investigarse después de que uno de los futbolistas de la categoría 2001 se acercara a Fernando Berón, entonces coordinador de las divisiones inferiores del club, para contarle lo que estaba ocurriendo.
Tras conocerse las primeras denuncias y desatarse el escándalo, Independiente presentó una denuncia ante la Unidad Fiscal de Investigación N° 4 de Avellaneda, a cargo de María Soledad Garibaldi. La causa fue caratulada como abuso sexual y promoción y facilitación de la prostitución.
Cohen Arazi fue el último de los seis condenados en el expediente, que terminó con penas de entre 10 y 12 años de prisión. Los beneficios otorgados a los acusados generaron cuestionamientos, pese a que las pericias respaldaron los testimonios de las víctimas.
Antes de quedar involucrado en la causa judicial, Cohen Arazi era conocido en el ambiente del espectáculo porteño. Trabajó como jefe de prensa de Ricardo Fort, se desempeñó como relacionista público de distintos boliches y tuvo un local gastronómico en Palermo.
También se presentaba como productor, agente de prensa y mánager, y durante varios años trabajó en Esperanto, una discoteca frecuentada por numerosas figuras del espectáculo.



