Viviana, la mamá de Claudio Barrelier, dio detalles sobre la dinámica de la casa donde el sospechoso habría asesinado a Agostina Vega, la adolescente de 14 años que estuvo desaparecida una semana hasta que la encontraron sin vida en un descampado de la ciudad de Córdoba. En una charla con los medios, la mujer apuntó contra su hijo, le pidió disculpas a los familiares de Agostina y confesó: “Nunca voy a entender por qué hizo esto”.

Al principio, la madre de Barrelier había salido a defenderlo antes de que se confirmara el peor final. Sin embargo, en estas nuevas declaraciones ante las cámaras, le reclamó respuestas al detenido y describió cómo es la vivienda en la que él convivía con su mujer y su hija de 11 años.

     

De acuerdo al relato de Viviana, nadie en la casa escuchó absolutamente nada de lo que pasó. “Ella [la pareja de Barrelier] no sabe nada. No escuchó nada porque la casa es muy larga. Estaba con la hija. Él estaba en la parte de adelante, pero ella estaba cocinando”, explicó. Toda esta secuencia ocurrió en la planta baja, el sector que ocupaba la pareja con la nena. En la planta alta, por otro lado, vive un matrimonio al que Barrelier le había prestado ese piso de la propiedad. Según Viviana, ellos tampoco sintieron ningún ruido.

“Tenía el garage, el comedor, una galería y la cocina al fondo. Es una casa antigua”, detalló la mujer. Además, aclaró que la pareja de Barrelier no fue hacia la zona del garage porque el hombre le había dicho que se iba a poner a jugar a los videojuegos. “Él [le dijo a su pareja que] estaba jugando a la Play”, precisó.

En sintonía con esto, el fiscal que lleva adelante la causa, Raúl Garzón, había mencionado algo muy parecido durante la polémica rueda de prensa del sábado, donde afirmó que no tenía “ninguna autocrítica” sobre cómo se manejó la investigación. “Hay un sector utilizado por el imputado en el acceso y después las otras dependencias de la casa están más lejos, con la posibilidad de que un encuentro individual se pueda llevar adelante sin ser escuchado por el resto de la familia”, había manifestado el funcionario en ese momento.

En ese domicilio, Agostina Vega murió por asfixia por ahorcamiento. Según los datos brindados por la fiscalía, la menor fue abusada antes del crimen.

A tres días del hallazgo del cuerpo de Agostina, Viviana se mostró completamente quebrada ante la prensa. La mujer fue a visitar a su hijo el lunes y relató que lo notó “tranquilo”. “Eso no lo puedo entender”, declaró ahora.

Por otra parte, comentó que no estaba muy al tanto de las amistades o el entorno de Barrelier, ya que su contacto con él era mayormente telefónico: “No conozco sus amistades. Yo no sé si eran buenas o no. Yo no estoy con él permanentemente. Tiene 34 años, tiene su vida y yo la mía”. Respecto a esto, aclaró que a Melisa Heredia, la mamá de Agostina, solo la registraba “de vista” y que sabía que “andaba atrás” de su hijo.

Más adelante, conmovida, mencionó que su nieta (la hija de Barrelier) “está muy triste” y se largó a llorar cuando le preguntaron por sus sentimientos hacia su hijo. “¿Por qué hizo esta barbaridad, esta monstruosidad? ¿Por qué? No lo voy a entender nunca. No quiero ver las noticias. Estamos muy mal, derrumbados", dijo.

Aunque en un primer momento manifestó que no quería volver a cruzarse con su hijo, después cambió de postura y reconoció que le gustaría tenerlo frente a frente para exigirle explicaciones de por qué mató a Agostina Vega.

“Yo lo crié bien dentro de mi alcance, le di lo que más pude, no sé en qué se convirtió. Me gustaría decirle por qué. ¿Por qué nos hace pasar por todo esto? No le hicimos mal a nadie. Somos totalmente solidarios. Cuando le pasa algo a un vecino, concurrimos. Brindamos todo lo que somos porque somos personas buenas, no hacemos mal a nadie", manifestó entre lágrimas.

Para cerrar, cuando los cronistas le preguntaron qué le diría a la familia de la víctima, expresó: “Les pido mil perdones, mil perdones... basta, por favor”. Inmediatamente después, se metió en su casa.