En diciembre de 2005, un Lionel Messi de 18 años protagonizó una producción de fotos para una campaña publicitaria que tuvo al Monumento a la Bandera como escenario. Allí, mientras el futbolista rosarino que se convertiría en un ídolo global hacía jueguitos con una pelota luciendo la camiseta de la Selección argentina, dos jóvenes que se habían escabullido del colegio se acercaron para tomarse una foto que, con el paso de los años y los títulos conquistados, se convertiría en una preciada reliquia.
Matías Bellini, uno de los dos chicos que se tomaron aquella foto con Messi, recuerda que en ese momento se acercaron por mera curiosidad, ya que el capitán argentino apenas estaba comenzando a perfilarse como una estrella internacional.
“Se sabía que en Rosario había alguien que podía llegar a ser muy bueno en el fútbol, pero en ese entonces no tenía la gran repercusión que hay hoy”, contó Matias –que en la foto posó a la derecha de Messi– en diálogo con Punto Medio (Radio 2).
Con respecto al momento en el que vieron a Leo, mencionó: “Estábamos en las escalinatas del Monumento cuando vimos el movimiento de la filmación y a ese chico haciendo jueguitos”. Atraídos por la situación, decidieron acercarse.
Agregó que fue una amiga suya la que les tomó la foto a él y a Álvaro, el otro joven que posó junto a Messi. Pero ese retrato permaneció sin ser revelado durante 21 años, hasta que finalmente pudieron recuperarlo hace apenas unas semanas.
“No teníamos la foto para respaldar la anécdota”, mencionó con humor Matias, a quien su propio hijo le reclamaba la imagen como prueba de aquel encuentro. “Mi hijo me reclamó la foto y le tuve que explicar que en ese momento no teníamos celulares”, contó.
La imagen les llegaría gracias a Nicolás Ferrrario, el fotógrafo detrás de aquella producción publicitaria, que tras más de dos décadas difundió el material inédito a partir de una promesa que le hizo en aquel momento al propio Messi, con quien acordó no hacer público ese momento que compartieron hasta que no se consagrara campeón del mundo con la Selección.
Cuando Ferrario difundió las fotografías, fue cuestión de horas hasta que Matias se enteró, gracias a que una de sus amigas la compartió en redes sociales y lo etiquetó. “Lo que más quería era mostrarle la foto a mi nene. La emoción de esa mañana fue total”, dijo sobre el momento en el que vio, por primera vez, aquella foto que junto a su amigo habían “dado por perdida”.
Ahora, su plan es replicar esa foto en un mural que pintarán en las canchas de fútbol que tiene su padre, para plasmar allí el registro del momento en el que, sin saberlo, posaron junto a uno de los futbolistas más grandes de todos los tiempos.



