El personal que trabaja en el centro de día Alas, que atiende a personas con discapacidad en la zona sudoeste de Rosario, advirtió que debido al retraso en los pagos por parte del Gobierno nacional y las obras sociales solo cuentan con fondos para seguir operando durante dos meses más hasta que, en caso de que la situación no se revierta, no les quede más alternativa que cerrar.

La institución que está ubicada sobre Oroño al 3400 atiende a 30 personas con discapacidad cada día, y según indicó Gisela, su directora terapéutica, dejaron de recibir los pagos correspondientes por parte del Estado nacional y las obras sociales en noviembre de 2025.

“Llegamos a una situación límite”, lamentó la mujer en diálogo con De 12 a 14 (El Tres), en el marco de una manifestación frente al establecimiento en la que se reunieron tanto las personas que trabajan allí como algunas de las familias que dependen de sus servicios.

     

La directora terapéutica de Alas contó que “es la primera vez que se da esta situación” en los 38 años que llevan funcionando desde que un grupo de padres decidió crear la institución.

Según explicó, debido a que la mayoría de los concurrentes a Alas dependen de la obra social Incluir Salud –que es administrada por la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis)– el hecho de que no envíen fondos compromete su atención, que es indispensable para que mantengan una mejor calidad de vida.

“No están pagando desde noviembre de 2025, y eso hace que ya no podamos resistir a esta altura”, sostuvo Gisela, y remarcó: “Corremos riesgo de cierre”.

“Los números no dan para más. Esta es una situación de emergencia y necesitamos que el Estado pague lo que debe pagar”, enfatizó la mujer.

Un problema que se agrava día a día
 

En Alas reciben diariamente a 30 chicos, chicas y jóvenes a los que, además de tratamientos terapéuticos, les brindan “servicio de desayuno, almuerzo y merienda”. Por esto es que denunciaron que, al no aportar los fondos correspondientes, “se están vulnerando sus derechos”.

El costo de movilizarse hasta el centro de día y la crítica situación que atraviesan también los transportistas del sector representa a su vez un impedimento para muchas familias, por lo que para no suspender totalmente las terapias algunas recurren a centros de salud que reciben indicaciones por parte del personal de Alas. Sin embargo, esto no reemplaza a la atención que brinda la institución.

“En Alas todos los chicos se llevan su ración de comida para sus hogares”, agregó la directora terapéutica, quien cuestionó que las autoridades estatales “no tienen idea de las consecuencias” que representa no garantizar la continuidad en la prestación de sus servicios. “En discapacidad no hay tiempo de espera. Cada día que no se recibe un tratamiento adecuado representa un deterioro gigante para estas personas”, concluyó.

Quienes quieran colaborar con Alas pueden comunicarse al 341 361-0359 o a través de su cuenta de Instagram, @alascentrodedia.