Obras, un cereal tardío y mal tiempo. Un poco de todo eso explican por qué este martes por la mañana la zona de La Ribera estaba llena de camiones rumbo al puerto aunque no es época de cosecha gruesa.
Según informó la periodista Fernan Rubio desde la ruta 91, a la altura de la Ribera, el flujo de camiones cargados de cereal era constante y lento. Por eso recomendaban a quienes pasaran por estos corredores, armarse de paciencia.
Rastros de maíz en la calzada brindaban la primera pista de por qué tantos camiones fuera de la época de cosecha gruesa, que es entre marzo y julio, pero tiene su pico entre marzo y mayo.
Se trata del maíz tardío que se siembra en diciembre pero que, según explicaron desde la Bolsa de Comercio de Rosario, faltaba cosechar casi la mitad, unas 150 mil hectáreas que sufrieron la altísima humedad y falta de sol. Para poder cosecharse, el grano tiene que secarse y las condiciones climáticas de julio y agosto no lo permitieron. Pero los últimos días despejados cambiaron la ecuación y pudieron cargarse los camiones de maíz.
Esto, sumado a otros rodados con cereales de silo bolsa –un almacenamiento que permite al productor vender según conveniencia o necesidad– y las obras en la zona, generaron un cuello de botella en la zona que recordó las fotos de marzo, abril y mayo, con camioneros durmiendo a un costado del camino, a la espera de su turno de ingreso al puerto.
Consultados por Rosario3, fuentes provinciales aseguraron que el sistema de acceso inteligente Stop 5.0, que debutó en marzo pasado e incorpora franjas horarias obligatorias para regular el flujo de transporte “está funcionando muy bien”; y atribuyeron estas dificultades a los carriles reducidos por cuatro frentes de obras que desembocan allí y ralentizan el flujo, pero esperan que a futuro resuelvan, justamente, ese tránsito pesado.



