La agrupación estudiantil Pampillón presentó en el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) un proyecto para crear un “Reglamento del Estudiante-Trabajador”, una figura institucional que apunta a reconocer formalmente a quienes combinan estudio y empleo y a garantizar su permanencia en la educación superior.
La propuesta contempla flexibilizar cursadas, asistencias y evaluaciones para estudiantes con trabajos formales o informales, en un contexto que vinculan con la reforma laboral, la crisis económica y el impacto en la continuidad académica.
“El estudiantado universitario cambió: cerca del 80% de los estudiantes de la UNR trabajamos para pagar nuestros estudios. En este contexto nadie debería abandonar la universidad por no poder cursar o rendir por cuestiones laborales”, afirmó Fiorella Orso, estudiante de Ciencia Política y consejera superior.
Qué plantea el estatuto
El proyecto propone crear institucionalmente la figura del “estudiante-trabajador” y un Certificado Único de Estudiantes-Trabajadores, que sería emitido por las secretarías estudiantiles de cada facultad. Para acceder, los alumnos deberían acreditar su situación laboral mediante recibos de sueldo, inscripción como monotributista o una declaración jurada en caso de empleo informal, además de la posibilidad de declarar familiares a cargo.
Entre los beneficios académicos previstos se incluyen:
- Justificación de inasistencias y demoras en clases y evaluaciones.
- Instancias alternativas de parciales y trabajos prácticos, sin que se consideren recuperatorios.
- Mesas especiales de finales en horarios compatibles con el empleo y tolerancia de hasta 30 minutos de tardanza.
- Cambio de comisión o turno de cursado en cualquier momento del año según la carga laboral.
- Conservación de la nota del examen escrito en caso de desaprobar el oral en finales, durante dos llamados.
Además, el proyecto solicita que la dirección general de Estadística de la UNR actualice el relevamiento sobre la situación laboral del estudiantado para el período 2025/2026, ya que el último censo institucional data de 2023.
Contexto y fundamentos
En los fundamentos, la iniciativa señala que el estatuto actual de la UNR no contempla la figura del estudiante-trabajador y que el 35% del alumnado estudiaba y trabajaba según datos oficiales de 2023, porcentaje que, según plantean, podría haber aumentado por la situación económica.
También se apoya en el artículo 14 de la Constitución Nacional, que garantiza los derechos a trabajar y estudiar, y en el estatuto universitario que obliga a la institución a desarrollar políticas de bienestar estudiantil para garantizar la permanencia y el egreso.
El proyecto fue presentado este martes en la sesión ordinaria del Consejo Superior y deberá ser analizado en comisiones antes de una eventual aprobación e implementación en las facultades.



