Trabajadores, médicos, enfermeros y jubilados se movilizaron este miércoles al mediodía frente a la sede de Pami en Rosario, ubicada en Sarmiento al 400. La protesta, que da continuidad a los reclamos visibilizados durante el paro nacional de la semana pasada, se centró en la exigencia de mejoras salariales, la urgente incorporación de personal y la provisión de insumos básicos.
Según informó De 12 a 14 (El Tres), en vivo al mediodía desde el lugar, el tránsito estuvo interrumpido por la multitudinaria concentración, aunque la atención a los afiliados en los hospitales se mantuvo de forma normal.
Melina Gutiérrez, vocera de los trabajadores, explicó que la medida fue resuelta en asambleas realizadas en los lugares de trabajo. "Seguimos exigiendo el ingreso de personal en áreas sensibles, nos están faltando 60 enfermeros en los dos hospitales", señaló la dirigente.
�� PROTESTA DE GREMIOS Y TRABAJADORES DEL PAMI EN SARMIENTO AL 400 Trabajadores y representantes gremiales se movilizaron para reclamar por la situación del organismo y denunciar el deterioro de sus condiciones laborales. ��️ “Están vaciando el PAMI para hacer negocios”, expresaron durante la protesta. Además, señalaron que cobran menos de un millón de pesos por jornadas laborales de siete horas diarias.— De12a14 (@De12a14) October 22, 2026
Además, remarcó la necesidad de lograr una equiparación salarial con los efectores que la obra social tiene en la Capital y Mar del Plata: "Queremos cobrar lo mismo que cobran ellos, igual tarea, igual remuneración".
En sintonía con las huelgas de 96 horas que médicos de cabecera y odontólogos protagonizaron días atrás por el retraso en sus ingresos, los manifestantes advirtieron sobre la crisis del sistema. "Necesitamos retener al personal médico, que no emigre hacia otros sectores por una cuestión netamente salarial y necesitamos obviamente que se deje este microgoteo de desvío de capital al sector privado", alertó Gutiérrez.
Luego, denunció que estas acciones forman parte de un "desguace de la obra social" y sentenció: “Batallamos en defender la obra social del adulto mayor, que no se la lleven puesta, que no pase a manos de privados”.
Faltante de insumos y salarios atrasados
Durante la cobertura, profesionales de distintas áreas expresaron su malestar por las condiciones de trabajo. Una técnica extraccionista del laboratorio detalló que la remuneración es baja y ronda menos de un millón de pesos mensuales por jornadas de más de siete horas. "El personal nuevo que viene no quiere empezar a trabajar porque la paga es mala", indicó.
Por su parte, una trabajadora del laboratorio de Pami 2 describió la crítica escasez de materiales con los que conviven a diario: "No hay insumos. Trabajamos con tubos, jeringas, agujas, y es muy acotada la cantidad que nos proporcionan".
La profesional subrayó que atienden entre 80 y 90 pacientes diarios en consultorio externo, además de los internados, y lamentó que se les abone unos 6.000 pesos la hora, obligándolas a trabajar jornadas que superan las doce horas "prácticamente sin franco para poder tener un sueldo digno".
El apoyo de los jubilados
La jornada contó con el fuerte respaldo de los adultos mayores, quienes se sumaron a la calle con carteles en defensa de los policlínicos. Uno de los afiliados presentes tomó la palabra y fue tajante sobre la situación que atraviesan. "El Pami lo quieren cerrar porque privatizan la cápita que hay de cada uno de nosotros. Están vaciando el Pami para hacer negocios privados", sostuvo.
El jubilado agradeció el trato diario de los empleados y destacó que la lucha debe ser conjunta entre pasivos y activos. "Nosotros como jubilados, a veces no podemos esperar hasta el 2027. Tenemos compañeros jubilados que están enfermos, no les llega la medicación, no lo atienden los médicos", concluyó, reflejando la angustia de un sector que depende vitalmente del buen funcionamiento de la obra social estatal.



