El gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se pronunció sobre la renovación de la Corte Suprema provincial a partir de las renuncias presentadas por los jueces Roberto Falistocco y Rafael Gutiérrez, y defendió con firmeza la reforma en materia de seguridad que impulsa su gestión. En un discurso encendido, el mandatario apuntó contra lo que denominó un "garantismo bobo" y cruzó a los sectores que tildan de inconstitucional el paquete de leyes que se debate en la Legislatura.
Tras presidir un acto de entrega de ascensos para agentes del Servicio Penitenciario, el titular de la Casa Gris analizó la salida de los ministros del máximo tribunal, quienes comunicaron a sus pares que permanecerán en sus cargos hasta el 30 de noviembre. Ambos magistrados presentaron su renuncia por escrito y cuentan con el trámite jubilatorio terminado. Según evaluó Pullaro, si bien los jueces le dejaron mucho a la provincia, "indudablemente su etapa ya estaba cumplida".
En ese sentido, el gobernador remarcó la necesidad de modernizar el sistema institucional santafesino y cubrir las vacantes con agilidad: “Creemos y estamos convencidos de que es fundamental que la Justicia se pueda renovar”.
El dardo al "garantismo bobo"
Durante su intervención, Pullaro trazó un fuerte vínculo entre el accionar judicial y los índices de criminalidad, y celebró que actualmente el territorio santafesino registra los niveles de violencia "más bajos del siglo". Para el mandatario, esto se debe a un cambio de paradigma en las fuerzas de seguridad y en el propio Poder Judicial.
"Cuando yo hablo de una justicia ingenua o de un garantismo bobo, hablo de que durante mucho tiempo se romantizó el delito en la provincia de Santa Fe y en la República Argentina", sostuvo. Además, ejemplificó su postura criticando el accionar de exfuncionarios, al señalar que ciertas posturas permitieron que desde las cárceles se pudieran "mandar órdenes" y "ordenar un sistema criminal que reinó durante mucho tiempo".
El otro eje central de sus declaraciones fue el paquete de leyes de seguridad que busca dotar de mayores facultades a la Policía, una iniciativa que generó resistencia tanto en la Asociación de Abogados Penalistas como en algunos miembros de la Corte Suprema.
Consultado sobre los cuestionamientos por presunta inconstitucionalidad, Pullaro fue tajante con sus detractores: "Que estudien la Constitución. Miren, yo no voy a mandar ninguna ley que es inconstitucional".
Finalmente, el gobernador desestimó las críticas de los letrados penalistas y reafirmó la necesidad de avanzar con las normativas en la Cámara de Diputados, donde se espera una fuerte discusión interna, aunque Unidos confía en aprobar la reforma esta semana. "Nosotros necesitamos más herramientas, vamos a mandar más leyes a la Legislatura", concluyó, dejando en claro que no cederá en su plan de reformas.


