La histórica reforma de la Constitución de Santa Fe saldó una deuda institucional clave, pero al mismo tiempo abrió un intenso debate en la Legislatura provincial: el diseño del nuevo Código Electoral.
En medio de discusiones técnicas sobre el formato de la Boleta Única, las PASO y la justicia electoral, surgió un punto crucial: ¿cuál debe ser el piso o umbral electoral mínimo para que un partido acceda al reparto de bancas? Para despejar dudas y aportar claridad en un debate que suele sonar lejano o hipertécnico, desde la Universidad Nacional de Rosario (UNR) desarrollaron una innovadora herramienta interactiva: el Simulador Electoral.
La propuesta fue creada por Agustín Traverso Lalic, un rosarino de 26 años y estudiante avanzado de Ciencia Política que llevó adelante este desarrollo como parte de su tesis universitaria, bajo la dirección de la Dra. Lourdes Lodi, titular del Observatorio Político Electoral (OPE) de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales.
El objetivo central de la plataforma no es predecir futuros ganadores ni sugerir cuál es el sistema "correcto", sino hacer visibles los efectos reales que produce cada cambio de regla sobre la representación legislativa. Con la eliminación de la histórica "mayoría automática" —que otorgaba directamente 28 de las 50 bancas en Diputados a la lista más votada—, la Cámara se integrará ahora mediante representación proporcional.
Un laboratorio visual para ver en tiempo real cómo se reparten las bancas
El simulador le permite al usuario "jugar" con diferentes variables:
- Modificar el umbral electoral: Subir o bajar el porcentaje mínimo exigido para ingresar al reparto.
- Cambiar la base de cálculo: Evaluar si el porcentaje se aplica sobre el padrón total, votos válidos o afirmativos.
- Crear escenarios hipotéticos: Simular nuevos partidos políticos, ajustar niveles de participación, votos en blanco o nulos.
- Proyectar bancas: La Cámara de Diputados se nutre de los datos reales de las elecciones 2023, mientras que para los concejos municipales contempla además la cantidad de bancas que renueva cada localidad.
Frente a este tema de rigurosa actualidad, que anticipa un 2027 cargado de información y debate electoral, Rosario3 habló con Agustín Traverso Lalic, desarrollador de esta herramienta.
-¿En qué momento del proceso de tu tesis identificaste que la discusión sobre el umbral electoral necesitaba una herramienta interactiva como esta?
-Surgió como una pregunta inicial al ver los proyectos que se estaban discutiendo en la Legislatura. Tenía curiosidad por saber cómo habría quedado la Cámara de Diputados si a los resultados de 2023 les aplicábamos el nuevo sistema proporcional con cada uno de los umbrales que se proponían. Al hacer esos primeros cálculos, me encontré con que los resultados cambiaban mucho más de lo que esperaba según cómo se calculara cada piso, y ahí apareció la idea de que eso se entendía mejor probándolo que leyéndolo. Con mi directora, Lourdes Lodi, decidimos que el trabajo no quedara solo en una tesina, sino que se convirtiera en un simulador, una herramienta abierta donde se pueden simular distintos escenarios, disponible para los partidos políticos, la ciudadanía interesada y cualquiera que quiera usarla.
-Esta semana, Santa Fe sancionó su nuevo Código Electoral. Antes de entrar en detalle, ¿por qué esta ley es tan importante?
-Porque completa el proceso que abrió la reforma constitucional de 2025. La nueva Constitución eliminó la cláusula que le daba automáticamente 28 de las 50 bancas de la Cámara de Diputados a la fuerza más votada, aunque ganara por un solo voto, y estableció que la Cámara se integre por representación proporcional en distrito único. Pero la Constitución delegó en una ley la definición del umbral electoral, es decir, el porcentaje mínimo de votos que necesita una fuerza para entrar al reparto de bancas. Ese umbral es lo que acaba de definirse. Además, el Código ordena en un solo cuerpo normativo lo que antes estaba disperso en unas quince leyes y decretos, algunos incluso de la época de la dictadura. Es la primera vez en décadas que la provincia tiene reglas electorales sistematizadas y adecuadas a su Constitución.
-La ley terminó fijando un piso del 4% del padrón. ¿Qué significa eso en votos concretos?
-Con la ley anterior, que fijaba el 3% del padrón, una fuerza necesitaba unos 84.400 votos para entrar al reparto, tomando la elección de diputados de 2023. Con el 4% nuevo, sobre ese mismo padrón, son unos 112.500. Y para 2027 el padrón va a crecer porque se incorporan los electores extranjeros, así que vamos a estar entre 2,9 y 3 millones de inscriptos. Sobre ese padrón, el piso queda entre 116.000 y 120.000 votos.
Ese número, igual, cuenta la mitad de la historia. El piso se calcula sobre el padrón, sobre todos los inscriptos voten o no voten, pero las bancas se disputan con los votos afirmativos, los que efectivamente eligieron una lista. Entonces la exigencia real depende de cuánta gente vaya a votar. En 2023 votó cerca del 65% del padrón. En ese escenario, el 4% del padrón equivale a un 6,5% de los votos que se disputan las bancas. Con una participación del 55%, ese mismo piso pasa a representar cerca del 8% de los afirmativos. Con una participación del 50%, como se rozó en Rosario el año pasado, se acerca al 9%.
-¿Cómo queda Santa Fe en comparación con otras provincias?
-Con el 4% del padrón, Santa Fe pasa a tener uno de los umbrales más altos del país. Solo Jujuy exige más, con el 5% del padrón. La mayoría de las provincias tiene pisos del 3% del padrón o menores, varias calculan sobre votos válidos con porcentajes que van del 2% al 5%, y hay un grupo de provincias con representación proporcional que directamente no tiene umbral legal. El caso de Jujuy es interesante porque hay investigación empírica sobre sus efectos. En elecciones recientes de esa provincia quedó sin representación más del 40% de los votos y la legislatura se concentró en dos o tres fuerzas. No digo que Santa Fe vaya a replicar ese escenario, porque el contexto y el sistema de partidos son distintos, pero es el antecedente más cercano de un piso de esta magnitud calculado sobre padrón.
-¿Qué es lo primero que ve una persona que entra hoy al simulador?
-Ve la regla sancionada funcionando sobre la última elección real. El simulador arranca con el piso del 4% del padrón que fijó la ley aplicado a los resultados de 2023, así que la primera imagen es cómo quedaría la Cámara con la norma con la que vamos a votar en 2027. A la izquierda están todos los parámetros de esa elección, el padrón, la concurrencia, los blancos, los nulos, los votos de cada fuerza. Y en el centro, el hemiciclo, ese semicírculo de bancas que muestra la composición de la Cámara, con cada fuerza en su sector y el detalle de cuántas bancas obtiene. A partir de ahí, todo es modificable.
-¿Y los escenarios hipotéticos? ¿Se puede simular una elección que todavía no ocurrió?
-Esa es quizás la función más potente pensando en 2027. El usuario puede construir un escenario desde cero, repartiendo los votos afirmativos entre las fuerzas como imagine que puede darse la próxima elección, agregando fuerzas nuevas o quitando las que cree que no van a competir. Puede imaginar que aparece un outsider, que un frente se divide en dos, que dos fuerzas chicas confluyen. Combinado con la posibilidad de mover la participación, permite responder preguntas muy concretas. ¿Cuántas bancas obtiene una fuerza que saca el 10% si vota el 60% del padrón? ¿Qué pasa con esa misma fuerza si la participación cae al 50%? ¿Cuánto necesita una tercera fuerza para no quedar afuera? Son las preguntas que se van a hacer todos los equipos de campaña el año que viene, y acá cualquiera puede respondérselas con el mismo rigor.
-¿El módulo de consejos sirve para cualquier localidad?
-Sí, está diseñado en formato neutro para que cada usuario cargue su propio distrito. Se escribe el nombre del municipio, el padrón local, la cantidad de bancas que se renuevan, los votos de cada lista, y el simulador entrega el reparto con los mismos indicadores que en el módulo de diputados, además de mostrar el cuerpo completo con la mitad que continúa y la mitad que se renueva. Y hay un dato de coyuntura que lo vuelve especialmente útil ahora. Por la nueva ley de municipios, ciudades como Rafaela, Villa Gobernador Gálvez, Reconquista y Venado Tuerto pasan de diez a once bancas totales, y otras como Pérez, Roldán o Capitán Bermúdez pasan de seis a siete. Cambiar la magnitud, aunque sea en una banca, modifica el umbral natural y las chances de las fuerzas menores en cada renovación. Cualquier concejal, candidato o vecino de esas ciudades puede simular hoy cómo le cambia el tablero.
-¿Quiénes están usando la herramienta y a quiénes les puede servir?
-El público es muy amplio. Estudiantes y docentes de ciencia política, investigadores, periodistas, equipos de campaña y las propias fuerzas políticas, que durante el debate legislativo la usaron para dimensionar los efectos de cada propuesta. Pero el destinatario que más nos importa es el ciudadano común, porque estas reglas definen si su voto se traduce o no en una banca. La herramienta es muy intuitiva, se maneja desde el celular o la computadora sin instalar nada, y está pensada para que jugar con los escenarios sea la forma de aprender. También estamos empezando a acercarla a concejos deliberantes e intendencias de toda la provincia, porque el capítulo municipal de esta reforma les cambia las reglas de manera directa.
Quienes deseen explorar la plataforma y hacer sus propias simulaciones electorales pueden ingresar directamente al sitio oficial de la facultad: fcpolit.unr.edu.ar/simuladorelectoral.



