Mientras se prepara una acción de amparo ante la Justicia federal por el estado de la ruta 34, donde el fin de semana murieron cuatro integrantes de una familia de Carlos Pellegrini, el gobierno de Santa Fe difundió cifras alarmantes sobre el estado de la traza y sobre la cantidad de víctimas fatales que se han registrado en los 384 kilómetros de esa vía que atraviesan territorio santafesino.
De acuerdo a datos del Observatorio Vial de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), la ruta 34 acumula, de 2019 a 2026, 190 fallecidos en el tramo santafesino.
En 2024 fueron 36 víctimas fatales; en 2025, 17 fallecidos en 13 hechos; y en lo que va de 2026 (datos preliminares), del 1 de enero al 10 de abril, 12 fallecidos en 9 hechos. Si se suman los 4 del último fin de semana, son 16 solo en el primer cuatrimestre.
“Es lamentable. Nos cansamos de hablar del pésimo estado de la ruta 34. Más allá de la estadística, sabemos que lo del fin de semana involucró a dos chiquitos, a toda una familia, y es donde más nos duele. Es ahí cuando lamentamos el pedido de déficit fiscal cero y que se arreglen las provincias”, dijo al programa Punto Medio (Radio 2) Sebastián Kelman, director del Observatorio de Seguridad Vial de la APSV.
En ese sentido, dijo que “la 34 es un corredor logístico clave para la producción, donde confluyen vehículos livianos y pesados, camiones que transportan la cosecha”.
“Cuando en una ruta en mal estado, muy angosta, muy vieja, sin iluminación, llena de baches, transitan camiones que tienen muchos puntos ciegos, interactúan con motos y vehículos livianos, la ruta se vuelve una trampa”, señaló Kelman y añadió que “volver a tener rutas como la gente nos va a llevar mucho tiempo”.
De acuerdo a los informes del Observatorio Vial, dos factores principales explican las víctimas fatales en la ruta: la confluencia de tráfico pesado y liviano y la infraestructura en mal estado.
El 62% de los siniestros fatales en 2024 involucró a camiones, combinando el alto flujo de carga con la falta de infraestructura.
La ruta registra falta de mantenimiento que impacta directamente en la seguridad vial. Además, el deterioro del pavimento (baches, fisuras, deformaciones) reduce la adherencia y genera maniobras evasivas bruscas.
El Observatorio señaló que las banquinas descalzadas o a distinto nivel imposibilitan una recuperación segura ante despistes, aumentando los siniestros por vuelco o la colisión con obstáculos fijos.
Por otra parte, la falta de iluminación adecuada reduce la percepción de estos peligros nocturnos y la visibilidad de señales verticales desgastadas. Finalmente, el Observatorio informó que la ausencia de barreras de contención o su estado obsoleto no mitiga la energía ante eventuales impactos.
El senador departamental Esteban Motta dijo que el gobierno nacional tiene recursos para reparar las rutas. “En 2025 recaudó por el impuesto al combustible 3.000 millones de dólares, lo que equivale a 3.500 kilómetros de ruta a reparar a nueva", disparó el senador.
Ante la falta de respuestas, el legislador adelantó que presentarán un recurso de amparo ante la Justicia federal la semana próxima y convocarán a una audiencia pública en la Legislatura.



