Un ejemplar de aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) fue rescatado este martes al mediodía tras un intenso operativo de preservación ambiental desplegado en la localidad de Puerto General San Martín. El animal, cuya especie se encuentra bajo una estricta catalogación de amenaza, fue detectado inicialmente por vecinos durante la noche anterior y finalmente localizado a la luz del día.

El procedimiento comenzó luego de que las autoridades locales fueran notificadas sobre la presencia del animal en el interior de un predio abandonado ubicado en calle Guillermo Kirk al 350. Al confirmarse el hallazgo de esta fauna autóctona en situación de vulnerabilidad, se activaron de inmediato los protocolos de rescate de máxima prioridad.

Efectivos de la Brigada Ecológica de Rescate Animal, en colaboración con personal policial de la jurisdicción y agentes municipales, organizaron un dispositivo perimetral en la zona. Las tareas incluyeron la colocación de cortes de contención para delimitar el área y asegurar el perímetro antes de iniciar el contacto con el cánido.

El rescate se concretó de manera exitosa utilizando maniobras no invasivas, diseñadas para preservar la integridad física del ejemplar y evitar reacciones violentas producto del entorno urbano, pocos kilómetros al norte de Rosario.

Reducción del estrés y futura liberación

Una vez contenido, el aguará guazú fue alojado en un dispositivo de traslado adecuadamente acondicionado y cubierto. Según explicaron los especialistas encargados del procedimiento, este método es indispensable para disminuir los niveles de estímulos externos y mitigar el cuadro de estrés que suelen sufrir las especies silvestres al encontrarse fuera de su hábitat natural.

El animal quedó bajo resguardo logístico a la espera de coordinar los pasos a seguir con el área de Fauna Provincial. Los organismos competentes definirán en las próximas horas el destino y los exámenes pertinentes antes de proceder a su liberación en una reserva o zona apta de la región, cumpliendo con los marcos normativos vigentes para la conservación de la fauna nativa.

La aparición de ésta y otras especies autóctonas en zonas urbanas de la región es frecuente: a menudo puede verse ejemplares asustados entre viviendas, perdidos o desplazados por alguna acción humana en su hábitat, y siempre se activa el protocolo de rescate correspondiente.