La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito expresó su repudio ante la decisión del Gobierno de Javier Milei de formalizar la adhesión del país al Consenso de Ginebra, una alianza internacional de carácter conservador que promueve políticas contrarias a la interrupción voluntaria del embarazo.

A través de un pronunciamiento público, la organización advirtió que la medida representa un alineamiento ideológico con sectores internacionales que buscan restringir los derechos sexuales y reproductivos. Asimismo, señalaron que la adhesión internacional no modifica el marco legal interno, por lo que la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), sancionada en diciembre de 2020, continúa plenamente vigente en todo el territorio nacional.

Desde la Campaña rechazaron la adhesión al Consenso de Ginebra, calificándolo como un alineamiento ideológico con sectores conservadores que atentan contra la autonomía corporal y los derechos de las mujeres y disidencias.

Además, recordaron que esta adhesión diplomática no altera la legislación nacional aprobada en 2020. No obstante, denunciaron un desfinanciamiento del Programa Nacional de Salud Sexual y la desarticulación del Programa Remediar como mecanismos de obstaculización.

La Campaña además indicó que la decisión del Poder Ejecutivo no puede vulnerar una ley de jerarquía superior dictada por el Congreso. Además, señalaron que la medida viola los tratados internacionales ratificados por el país y los principios de progresividad y no regresión en derechos humanos.

Finalmente, situaron esta acción dentro de un patrón de decisiones de política exterior, como la previa salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

     

La postura del Gobierno argentino


La firma de la adhesión a la Declaración del Consenso de Ginebra fue encabezada por la Cancillería argentina y respaldada públicamente por el canciller Pablo Quirno. Desde el Poder Ejecutivo justificaron la medida señalando que busca reafirmar "la protección de la vida humana" y fortalecer a la familia como el pilar fundamental de la sociedad. 

Según informó la Cancillería argentina, "la Declaración reafirma la protección de la vida humana y a la familia como elemento natural y fundamental de la sociedad".

El Consenso de Ginebra sobre la Promoción de la Salud de la Mujer y el Fortalecimiento de la Familia es una declaración contra el aborto firmada en octubre de 2020 por impulso, entre otros, de los entonces presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Brasil, Jair Bolsonaro.

La coalición de carácter conservador sostiene que no existe un derecho internacional al aborto y defiende la soberanía de cada país para fijar sus propias leyes y políticas de salud pública.

     

"Nos incorporamos a esta coalición para aportar liderazgo, capacidad diplomática y proyección regional a una agenda fundada en la dignidad humana y la soberanía de las naciones", afirmó el canciller argentino, Pablo Quirno, a través de la red social X.

En el acto de la firma de adhesión estuvieron presentes el embajador de Estados Unidos en Buenos Aires, Peter Lamelas, y la directora de la Oficina de Asuntos Globales del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, Bethany Kozma.

Según informó Lamelas a través de la red social X, en el acto de la firma de la adhesión de Argentina hubo un diálogo con "embajadores de la región sobre la promoción de la salud y el bienestar de mujeres y niñas y el fortalecimiento de la familia".

"Más de 40 países ya forman parte de esta iniciativa. Esperamos que más naciones de nuestro hemisferio se sumen", afirmó el diplomático estadounidense.

La ley de interrupción voluntaria del embarazo está vigente en Argentina desde enero de 2021 y garantiza el acceso al aborto de forma libre y gratuita hasta la semana 14 de gestación, inclusive, en todo el sistema de salud.