La Semana Santa en la provincia de Santa Fe evidenció la fortaleza de su agenda turística y cultural, con más de 100 actividades en todo el territorio. Desde el Gobierno provincial, se informó que en todo el territorio se registraron más de 103.000 visitantes en el fin de semana largo, con un promedio de ocupación del 66 por ciento y un impacto económico de 20.228 millones de pesos.
El pico máximo de ocupación lo tuvo Melincué, que llegó al 90 por ciento. En tanto en cabañas y complejos del río Paraná, en Carcarañá, fue del 68 por ciento. El gasto promedio por visitante fue de 365.272 pesos.
Si bien las condiciones climáticas y el contexto general influyeron en la dinámica de los viajes, la provincia “logró sostener un nivel de actividad significativo y consolidarse como destino de referencia en la región”.
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, señaló que “el movimiento económico, superior a los 20.200 millones de pesos, se distribuyó en todo el territorio. Sin embargo, el consumo se mostró moderado, lo que plantea desafíos hacia adelante. Desde Rosario hasta Moisés Ville, cada localidad aportó su singularidad. El turismo es una herramienta clave para construir una provincia más equilibrada, donde cada región tenga protagonismo”.
Por su parte, la secretaria de Turismo, Marcela Aeberhard, destacó: “Más de 103.000 visitantes participaron de las actividades en toda la provincia. El turismo religioso, las fiestas populares y los circuitos patrimoniales son expresiones de identidad que fortalecen el tejido social. Semana Santa demostró que el turismo también es una política que genera encuentro, empleo y calidad de vida”.
Actividades y eventos en toda la provincia
Durante la Semana santa, más de 110 propuestas se desarrollaron en el territorio provincial, con una oferta diversa y de amplio alcance.
Una nueva edición del Outlet Rosario superó las 70.000 visitas en sus primeros tres días y se consolidó como uno de los principales atractivos. La ciudad también fue sede del Turismo Nacional en el autódromo municipal, junto a una agenda nocturna con espectáculos musicales.
En Rafaela, los tradicionales vuelos en planeador y la propuesta Pascua Aventura ofrecieron alternativas recreativas para distintos públicos. En la laguna de Melincué, el concurso de pesca del pejerrey y las actividades de kitesurf impulsaron la ocupación turística hasta el 90 por ciento.
Turismo religioso
La Provincia desplegó una agenda de fuerte arraigo en la identidad local. En la ciudad de Santa Fe, los recorridos por la Manzana Jesuítica, el circuito del Papa Francisco y las visitas nocturnas al cementerio municipal ofrecieron experiencias singulares.
Esperanza se posicionó como epicentro del turismo religioso ecuménico, integrando tradiciones de distintos credos, mientras que San Javier y Arroyo Seco destacaron con sus Vía Crucis vivientes y las bicicleteadas por las Siete Iglesias.
En el centro y norte provincial, localidades como Sunchales, Ramona, Zenón Pereyra y Ataliva sostuvieron la tradición con procesiones y vigilias pascuales. Moisés Ville aportó su valor cultural con el Museo de la Colonización Judía, que sumó una perspectiva singular sobre la fe y la historia regional.
La agenda se completó con propuestas culturales y recreativas que reforzaron la identidad de cada región.
El turismo de cercanía se potenció con ferias y actividades al aire libre en Helvecia, Villa Cañás, Coronda y Cacique Ariacaiquín, mientras que la oferta histórica se expresó en museos y charlas temáticas en distintas localidades, junto con experiencias de biciturismo y bienestar.
Eventos reprogramados
Algunas actividades previstas fueron reprogramadas para el próximo fin de semana debido a las condiciones climáticas, entre ellas la Fiesta Provincial del Chocolate en Barrancas y la Maratón Conde de Tessières en Cayastá, lo que permitirá extender la agenda turística en los próximos días.



