El mercado de alquileres de vivienda en Rosario muestra en julio una marcada desaceleración en el ritmo de aumento de sus precios de oferta, impulsada principalmente por un enfriamiento de la demanda y la imposibilidad del bolsillo golpeado de los inquilinos para convalidar mayores subas. 

Según el último informe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (Ceso), las variaciones interanuales se posicionaron en 36% para departamentos de 1 ambiente, 29% para los de 2 ambientes y 33% para los de 3 ambientes.

Esta contención en los valores se da en un contexto de cambio en la dinámica de la oferta, que mostró un salto interanual del 52% en la disponibilidad total de propiedades para alquiler habitacional en la ciudad comparado con julio de 2025. Sin embargo, desde el centro de estudios advierten que la proliferación de unidades contrasta con el aumento en los niveles de morosidad en el pago del canon mensual.

La brecha con los ingresos

 

Los precios mostraron cierta estabilidad con respecto al mes anterior: el monoambiente se mantuvo en $380.000 de mediana y las unidades de tres ambientes en $650.000, mientras que las de dos ambientes escalaron levemente a $500.000. Pero, a pesar de esto, la barrera de acceso sigue siendo crítica para los sectores de menores ingresos.

El Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), fijado para este período en $372.400, ni siquiera alcanza para cubrir la oferta media de un monoambiente, llegando a saldar solo el 98% de su valor básico. Aunque representa una muy ligera mejora con respecto al mes previo (donde el SMVM de $367.800 cubría el 96,8%), la brecha sigue dejando afuera a los trabajadores informales e iniciales antes de contemplar gastos fijos.

La situación es más severa para el sector pasivo: un jubilado que percibe el haber mínimo de $481.989 debe destinar el 78,8% de sus ingresos únicamente a la renta de un departamento de un ambiente.

Expensas e índices de actualización contractual

Un factor determinante que suma presión al costo de vida en los inmuebles rosarinos es el peso de las expensas comunitarias. Durante julio, los gastos comunes representaron en promedio un 16,7% adicional sobre la tarifa de alquiler (un leve incremento frente al 16,4% registrado en junio).

Por su parte, el Índice para Contratos de Locación (ICL), indicador de referencia para los ajustes anuales o semestrales formulado por el Banco Central, registró un incremento interanual del 31,5% al primer día hábil del mes. 

Desde el Ceso insistieron en la necesidad de consolidar estadísticas locales transparentes que permitan resolver las disputas al momento de renovar o firmar un contrato sin resentir el vínculo contractual.