Un insólito y tenso momento se vivió el último fin de semana en las Cataratas del Iguazú cuando un turista puso en riesgo su vida por un teléfono. 

El hecho tuvo lugar el sábado pasado en una de las pasarelas del lado brasileño del parque, en plena excursión. 

Ante la mirada atónita del grupo, que no sabía cómo reaccionar, el hombre primero se colgó de la baranda para intentar alcanzar el aparato. Al notar que no llegaba, decidió saltar directamente al agua.

     

Mientras el protagonista de la secuencia buscaba desesperadamente el dispositivo entre las piedras, los testigos alertaron rápidamente a los guardaparques y al personal civil del Parque Nacional de Iguazú de Brasil, encargados de custodiar los senderos que conducen a la Garganta del Diablo.

A raíz del revuelo que se armó, las autoridades del parque emitieron un comunicado donde recordaron de manera tajante que está "expresamente prohibido sobrepasar, trepar o sentarse en las barandas del sitio"

Asimismo, informaron que los profesionales intervinieron de inmediato para resguardar la seguridad del hombre. Después, lo escoltaron hasta el final del recorrido y fue expulsado del parque de forma permanente.