En medio del intenso calor de este martes en Rosario, se registró un ataque de palometas que, afortunadamente, no pasó a mayores. La víctima fue Andrea, una nadadora que suele entrenar en las aguas de la Rambla Catalunya, quien sufrió mordeduras en ambas piernas a metros de la ribera.

La mujer advirtió que padece de una dificultad motriz producto de un siniestro vial ocurrido hace 25 años por lo que practica natación con frecuencia.

Mordida de las palometas. 
Mordida de las palometas. 

“Estaba pasando cerca de un camalote – el río está creciendo y los trae y, se enredan en los boyados, hay que tratar de esquivarlos– y en un determinado momento mientras nadaba – no es que estaba parada en la orilla donde se suele recomendar que uno no se quede– siento el primer mordisco en el dedo gordo del pie derecho, y en simultáneo en la rodilla de la pierna izquierda”, precisó la mujer en diálogo con Radiópolis (Radio 2), dando cuenta del momento exacto del ataque.

“Por suerte, no entré en pánico. Es la primera vez en 20 años que me sucede, pero uno tiene experiencia de los otros al lado de uno y haciendo talleres y formaciones sobre el río”, aclaró. “Me acerqué todo lo que pude al boyado donde hice pie, levanté el torpedo y llamé a los guardavidas del puesto 3 de La Florida”, detalló sobre cómo procedió tras sufrir las mordeduras.

 Una de los peces le atacó un pie.
. Una de los peces le atacó un pie.

Andrea tuvo una buena reacción: “No grité para no generar histeria colectiva–destacó–. Los guardavidas se acercaron a ver qué pasaba, les dije «no estoy descompuesta pero hay sangre y las atrae más»”. Según manifestó, la asistieron rápidamente: “No me arrancaron el pedazo, solo me clavaron los dientes, pero el golpe que te dan con las mandíbulas duele”, resaltó y pidió tomar precaución a la hora de sumergirse en el río durante estos días de calor extremo.