La entrada ilegal de decenas de miles de migrantes procedentes de Marruecos al enclave español de Ceuta motivó a líderes políticos de la región a comenzar a pedir la exclusión de España del espacio europeo Schengen, un área de libre circulación de personas que agrupa a 29 países de Europa sin controles fronterizos internos. El viernes, Finlandia y Suecia respaldaron la propuesta que surgió de parte de la primera ministra italiana Giorgia Meloni.

“Los países que no cumplen con su obligación de proteger la frontera exterior no pueden ser miembros de Schengen”, escribió la ministra del Interior de Finlandia Mari Rantanen. Y afirmó que España “ha fracasado completamente en proteger la frontera exterior del área Schengen de la inmigración ilegal”, por lo que –sostuvo– “todos los países de Europa deben apoyar la propuesta de Meloni”.

Elina Valtonen, ministra de Exteriores de Finlandia, también se pronunció sobre la crisis que continúa afectando a Ceuta y aseguró que habló con José Manuel Albares, su homólogo español, para mantenerse informada de los avances y que cuenta con que España proteja las fronteras exteriores con la ayuda de la Unión Europea.

Por su parte, el premier sueco Ulf Kristersson señaló en su perfil de la red social X: “Es importante que España actúe con prontitud para recuperar el control de la situación y cumplir con sus compromisos en el marco de la cooperación de Schengen. Si el desarrollo llegara a poner en riesgo la seguridad de Suecia o su situación migratoria, el gobierno está preparado para tomar las medidas necesarias para salvaguardar el orden y el control”.

Y agregó: “El gobierno socialdemócrata en España no debe cometer ahora el mismo error que los Socialdemócratas en Suecia en 2015, donde un no no era un no. Desde que recibimos información sobre esto, el ministro de Migración Johan Forssell ha estado en contacto con sus homólogos nórdicos y no descarta tomar las medidas necesarias para que no vuelva a ocurrir lo de 2015”.

Estos mensajes llegaron como reacción a la idea de Meloni, líder del espacio Hermanos de Italia, de tendencia conservadora nacionalista y con un discurso antiinmigarción. “Las imágenes que llegan desde Ceuta son impresionantes y demuestran, una vez más, que la inmigración clandestina fuera de control representa una amenaza concreta para la seguridad de las fronteras europeas”, escribió la semana pasada en sus redes sociales.

La primera ministra italiana Giorgia Meloni confirmó que estudian la suspensión del espacio Schengen entre Italia y España.
La primera ministra italiana Giorgia Meloni confirmó que estudian la suspensión del espacio Schengen entre Italia y España.

En la misma línea, la primera ministra italiana aseguró: “Estamos preparados para intervenir con instrumentos extraordinarios para defender las fronteras y la seguridad de los ciudadanos, como la suspensión del espacio Schengen con España”.

Esta postura contó con el respaldo del ministro de Exteriores Antonio Tajani, quien aseguró que la situación se explica por la última regularización de migrantes. “La inmigración irregular e incontrolada representa un peligro para la seguridad nacional”, apuntó en su cuenta de X el funcionario italiano.

“Las imágenes que llegan desde Ceuta demuestran cómo la decisión del Gobierno de Madrid de otorgar la ciudadanía española, por tanto europea, a más de 500.000 inmigrantes irregulares es profundamente errónea e incentiva el tráfico de seres humanos”, agregó.

   

Ante estas declaraciones, Josep Borrell, quien se desempeñó como Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea, afirmó que no es posible llevar a cabo esto porque “esa opción simplemente no existe en la arquitectura legal de la Unión”.

Mette Frederiksen, la primera ministra danesa, también se posicionó a favor de los países que exigen la salida de España del espacio Schengen. “Es evidente que la UE debe adoptar de inmediato medidas necesarias y considerar todas las opciones, incluida la suspensión de la cooperación Schengen”, sentenció.

Por su parte, el ministro de Interior francés Laurent Nuñez declaró que Francia ha intensificado los controles en sus fronteras con España por la crisis migratoria de Ceuta y que, al mismo tiempo, mantiene el contacto con el Gobierno español.