Juan Manuel Godoy e Ignacio Molinos conforman Matilda. El dúo tecnopop cuenta con cuatro discos de edición independiente y lanzó el último julio un nuevo álbum: El río y su continuidad.

Las nueve canciones de la placa salieron a la luz justo en el año en que el dueto cumple una década y media.

A esta adición de cinco placas, 15 años y dos músicos, hay que sumar un show: este viernes a las 21.30, en el teatro de Plataforma Lavardén, Sarmiento y Mendoza.

El río y su continuidad es el resultado de un proceso de dos años”, explicó Juan Manuel Godoy a Rosario3.com.

En ese plazo –que va del 2014 al corriente– surgieron nuevas canciones pero también reaparecieron otras “que vienen de un tiempo anterior.”

Ese “proceso” estuvo orientado por una búsqueda estética ligada un sonido “orgánico” que se expresa en la persistencia de las guitarras más allá del demo.

“Queríamos un disco más tocado que programado en el que cada canción tuviera su propio color, su propio universo. Y es un proceso que tiene conexión con la forma de trabajo: yo compongo las canciones con la guitarra y después trabajamos sobre eso”, abundó Godoy.

¿Y de dónde viene esta convicción por mantener el esqueleto sonoro de los temas? De las influencias de siempre –Virus, New Order, Daniel Melero solista y con Los Encargados– y del último tiempo, también.


Las letras de El río y su continuidad avanzan sobre el tiempo, las relaciones humanas, el amor y hasta el existencialismo.

“«Sartre en TV» surgió mientras miraba un programa de televisión”, contó Juan Manuel, con una risa entre la mueca y lo audible.

Y continuó: “Ahí escuché a (José Pablo) Feinmann decir la frase de Sartre «somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros». Yo nunca leí nada de él, pero pienso que está buena la frase porque si bien es cierto que te tocan situaciones porque te tienen que tocar, también hay una decisión de ver qué hacés con eso. Me parece que es una frase amplia que se puede aplicar a distintas situaciones”

En tanto que al ser consultado sobre el título del disco –que corresponde al primer tema del álbum– asomaron dos razones más allá de lo estrictamente discográfico: la paternidad y un “amigo”.

“Esa canción se la escribí a mi hija, Lena. Lena es también el nombre de un río en Rusia. Entonces, «El río y su continuidad» es una metáfora de la vida. Como el río, la vida sigue a través de nuestros hijos; no para, no se detiene”, dijo Godoy, que definió los nacimientos de Lena y Amador como “una realidad que te vuela la cabeza. Te cambia la sensibilidad y eso se aplica a todas las cosas de la vida, y también a la música.”

Más allá de lo “familiar”, el título “literal” surgió de una charla con el también músico Juani Favre: “Le mostré el demo y él me dijo esa frase. Me descolocó un poco; más que nada por la música que hacemos. Es una frase que me remite a algo litoraleño. Entonces, vi en ella esa cuestión orgánica que pensamos para el disco.”

Una década y media, un dúo, cinco discos, recitales en muchas ciudades, los hijos, casi 24 meses de “proceso” para nueve canciones, un recital este viernes y un anhelo: una tapa con Estío, una obra del artista plástico Alejandro Pasquale.

“Es un pequeño lujo”, apuntó Godoy, esta vez, con la risa de quien obtiene algo buscado.

“No lo conocíamos personalmente pero sí a su obra, y fantaseábamos con esta idea. Se lo comentamos y se copó con nuestra música. Pero no nos daban los tiempos para una tapa especial, así que elegimos esa obra.”

Por último, para el show de este viernes, Godoy anticipó un recital capaz de condensar los 15 años de Matilda pero “nada nostálgico y en el que se respeta el formato de las canciones.”


Ficha técnica de El río y su continuidad

Grabación y mezcla en estudio Mansión Mutante 
Bajos grabados por Martin Salvador Greco en estudios El Salvador 
Mezcla y masterización: Ignacio Molinos 
Canciones originales: Juan Manuel Godoy.
Sofia Pasquinelli: Guitarra eléctrica en “El río y su continuidad” 
Leandro Giandomenico: Hi hat y pandereta en “El río y su continuidad” 
Pol Nada: Coros en “El río y su continuidad” 
Natalio Rangone: Piano eléctrico Wurlitzer en “Sartre en la TV” 
Rodrigo Jávega: Guitarra eléctrica en “Nada se va”
La imagen de la portada es una obra de Alejandro Pasquale, titulada Estío realizada en acrílico y lápiz sobre tela en el año 2015