En la obra Las hijas, una tarotista, una psiquiatra forense y una artista plástica frustrada se reúnen una noche para dirimir el futuro de una madre con alzhéimer. En esa cena, las tres advertirán que construyeron una mamá “distinta” a lo largo de los años.
Con los protagónicos de Florencia Peña, Pilar Gamboa y Soledad Villamil, y dramaturgia de la rosarina Ariadna Asturzzi, Las hijas se presenta este viernes, sábado y domingo en el Teatro Astengo.
“Es una comedia dramática sobre una circunstancia de vida que nos puede llegar a todos”, dijo la autora a Rosario3, en la antesala del estreno en la ciudad del texto que escribió a pedido del productor y director Adrián Suar.
En la charla telefónica, la también actriz habló del “desafío temporal” de condensar una discusión entre hermanas “que puede durar meses” en una noche y del humor como lo opuesto a la burla.
“La comedia no es un género liviano, al contrario, es una herramienta para poder digerir ciertas cosas que, a veces, son muy difíciles en la vida”, sostuvo la entrevistada, que comenzó a estudiar “teatro y declamación” a los cinco años por un “cartelito” que vio en el Colegio Huerto.
Asimismo, adelantó detalles de Sanamente, la serie televisiva sobre padecimientos mentales que la tiene como guionista y protagonista, y recordó con orgullo sus inicios artísticos la ciudad: “Me encanta decir que soy rosarina. Hay algo en la mirada colectiva de que en Rosario somos artistas".
Tres hijas y una madre
Asturzzi escribió Las hijas a partir del pedido de Adrián Suar. Ambos integraban el elenco de la pieza Inseguros, junto a Diego Peretti, cuando este último asistió a la función de la obra Melincué en el Teatro del Pueblo, en el off porteño. “Diego le dijo a Adrián: «Che, la piba escribe»”. Ahí, me planteó que quería «una obra con tres mujeres y algo de la madre». Entonces surgió que las tres podían ser hermanas y que la mamá tenía alzhéimer”, detalló Ariadna.
Posteriormente, con el fin de “buscar colores y juegos escénicos”, la autora definió que las hermanas sean una tarotista, una psiquiatra forense y una artista plástica: “La obra tiene una bajada que es «cada una tiene la madre que recuerda». Quería laburar eso. Además, una psiquiatra forense me permitía poner en palabras la investigación que hice sobre el alzhéimer”.
—La obra avanza sobre temas complejos como la salud mental y la feminización de los cuidados. ¿Tuviste algún límite para pensarlos desde la comedia?
—Considero que no hay límites temáticos. Sí los hay de observación. Para mí, la comedia no es un género liviano, al contrario, es una herramienta para poder digerir ciertas cosas que, a veces, son muy difíciles en la vida. Reírnos nos ayuda a decir: «Bueno, no es tan grave» o «es grave, pero lo puedo transitar». La comedia es reírse de alguien que la está pasando mal, de una condición o de un padecimiento mental, sino de las situaciones que eso puede generar. Elijo reírme con el personaje adentro porque, en ese caso, le estás dando el poder a él y a la persona que se siente identificada. Esa es la gran diferencia entre burlarte de algo y reírte con algo.
La comedia no es reírse de alguien que la está pasando mal o de un padecimiento mental, sino de las situaciones que eso puede generar”
—¿Qué fue lo más complejo de la escritura?¿La enfermedad? Los vínculos?
—Lo más difícil fue hacer avanzar la trama sin que diera vueltas en círculos porque la obra transcurre en tiempo real. Entonces, en una reunión entre hermanos o hermanas, una discusión así podría durar horas, días, semanas. A veces, es difícil correrse de las opiniones que cada uno tiene.
—Hay un componente alto de identificación en el planteo de la obra: hijos cuidando a padres. ¿Cuál ha sido la respuesta del público?
—Desde que estrenamos, la respuesta fue muy hermosa. Hay algo del agradecimiento, de poder reírse y llorar durante la obra. Me ha escrito gente diciendo: «Soy yo». Eso me da mucha felicidad y, con esta obra, pasó un montón.
—Sos actriz y dramaturga. ¿Cómo intervino eso en la escritura de Las hijas?
—En un momento, cuando supimos quiénes iban a ser las actrices, estuvo buenísimo porque hay algo de conocer el instrumento, a la persona que va a interpretar el personaje que también te da ideas. También he escrito obras que luego se estrenaron y que no tenían al actor o la actriz, A veces, simplemente escribo porque se me ocurrió una idea. Después, se va gestando el espectáculo en sí.
Rosario es una ciudad que emana cultura”
—¿Qué recuerdos tenés de tu formación en Rosario?
—Empecé a actuar cuando tenía cinco años haciendo algo que ya casi nadie sabe qué es: declamación. Iba al Colegio Huerto y una profesora daba, después de clase, «declamación y teatro». Si querías asistir, te quedabas después de hora. Así empezó todo. También estudié ballet. Tuve muchos maestros allá y acá, en Buenos Aires. Me encanta decir que soy rosarina porque hay algo en la mirada colectiva de que en Rosario somos artistas. Es una ciudad que emana cultura.
Además de su trabajo como dramaturga, Ariadna escribió el guion y protagonizó la serie Sanamente, con un elenco integrado por Esteban Lamothe, Martín Rechimuzzi, Gustavo Basani y Camila Peralta, y la participaciones especiales Inés Estévez y Juan Gil Navarro.
“En la trama, todos los personajes tienen algún padecimiento mental, desde los socialmente aceptados y transitados, como pueden ser la ansiedad o la depresión, hasta los más estigmatizados, como la esquizofrenia”, adelantó Asturzzi sobre la ficción dirigida por Daniel Barone, también con producción de Adrián Suar, que podrá verse en TNT y Flow y HBO.
Las entradas
Las hijas se presenta este viernes y domingo, a las 20, y este sábado, a las 20 y a las 21.30, en el Teatro Astengo (Mitre 754). Las entradas pueden adquirirse en la boletería de la sala y a través del sistema ticketek.com.ar



