Desde la madrugada de este viernes, está disponible en Netflix la segunda temporada de En el barro, el drama carcelario que funciona como spin off de El marginal. Esta nueva entrega de episodios –también con producción de Sebastián Ortega– llega con nuevos conflictos y un escenario todavía más crudo para Gladys, el personaje encarnado por Ana Garibaldi. La entrega consta de 8 capítulos de 44 y 58 minutos cada uno, aproximadamente. 

La trama de En el barro 2 encuentra a Gladys en libertad, intentando encontrar una vida de rutina fuera de la cárcel. Agotada por el escaso dinero que cobra, la viuda de Borges intentan rearmar la banda que alguna vez lideró su esposo y ella regenteó.

Algo no sale bien y Gladys vuelve a quedar presa en la cárcel de La Quebrada. Esta vez, las cosas se van a poner más picantes porque todo cambió entre las paredes de los pabellones.

La nueva directora Beatriz Lanteri (Inés Estévez) modificó de cuajo la dinámica de las internas y ahora hay una nueva líder a la que temen todas: la Gringa Casares (Verónica Llinás).

     

Enfrentada con La Zurda (Lorena Vega), La Gringa es la que motoriza los robos que hacen al estilo “viudas negras”. Con un estilo feroz e invasivo, la histórica presa tiene bajo su dominio sexual a otra interna popular dentro de la cárcel: Nicole (Eugenia Suárez).

Gladys intentará aliarse otra vez con las mujeres que ya conoce. Lo hará para lidiar con una situación personal que se desata al comienzo de la temporada y que marcará el ritmo de su rivalidad en la cárcel y fuera de ella