Fátima Florez estuvo en La Mañana de Moria y no contuvo sus lágrimas al revelar que está en medio de un litigio judicial por la vivienda en la que reside luego de separarse de Norberto Marcos con quien estuvo en pareja durante veinte años. Al verla y escucharla, el representante teatral, salió al cruce.
Todo comenzó cuando la producción de Moria Casán puso una entrevista de Marcos donde se enfrentó públicamente con Ana Rosenfeld, abogada de Florez, a quien responsabilizó por haber influido en el distanciamiento de la pareja. “Recuerdo las cosas que me decía Fátima, que usted le decía de mí. Entonces, la verdad que me duele bastante”, le dijo el productor a la letrada. Aunque aclaró que no pretendía cargarle toda la responsabilidad, insistió en que hubo “influencias grandes en su momento”. También defendió el trato que le dio a Florez durante los años que estuvieron juntos: “Yo, realmente, a mi mujer la traté como nunca la van a tratar. Yo la traté como una reina”, afirmó.
Cuando Fátima escuchó esas declaraciones en el estudio, la emoción la desbordó. Visiblemente movilizada, la artista explicó que lo que más le duele no es la separación en sí misma, sino que cuatro años después sigan circulando versiones que, según sostuvo, no se ajustan a la realidad. “Esto no pasó hace dos días, es una separación de hace 4 años, ya pasó un tiempo enorme y me duele”, dijo. Y agregó: “Duele que, de pronto, del otro lado, estén poniendo en tela de juicio o pongan en duda cuestiones y digan mentiras”.
“Me duele de la persona con la que estuve 22 años juntos, de muy chica, de los 19 años”, expresó antes de quebrarse frente a las cámaras. “Trabajé toda mi vida y le soy agradecida a mi ex porque hemos hecho un camino juntos. Eso yo lo reconozco siempre”, dijo.
El punto más tenso de la conversación llegó cuando el panelista Gustavo Méndez le preguntó si el litigio involucraba inmuebles. Fátima confirmó que la disputa incluye la casa donde vive actualmente y apeló a su trayectoria para contextualizar lo que siente como una injusticia. “Yo he hecho tres funciones donde no comía entre función y función porque no tenía tiempo. Trabajé desde los 17 años. Nadie me regaló nada, me costó un huevo, me costó mucho todo”, afirmó con la voz quebrada. Y fue más lejos al revelar que el conflicto no se limitó a los bienes inmuebles: “Me quisieron sacar hasta el nombre. Me quisieron sacar hasta mi nombre artístico. Averígüenlo”, lanzó.
“Ustedes saben cómo soy, que siempre me llamé a silencio, siempre soy de poner paños fríos y no me gusta andar ventilando trapitos”, explicó. Su pedido final fue directo y apuntó a cerrar el capítulo: “Me gustaría que se solucione todo rápido. Por favor, tengamos paz. Por respeto a los 22 años”.
Minutos después, quien habló fue él. “Estoy completamente destruido e indignado. No lo puedo creer, no lo puedo creer”, dijo el productor teatral en declaraciones a Intrusos (América TV) y a Bondi, visiblemente afectado por lo que había visto en pantalla.
Sobre la vivienda, Norberto Marcos fue categórico. Explicó que la propiedad fue inscripta a nombre de Fátima desde el principio, cuando lo lógico, según él, hubiera sido registrarla a nombre de los dos. “Primero dice que yo le quiero sacar la casa, cuando yo la puse a nombre de ella, cuando lo lógico era que estuviese a nombre de los dos. Yo dejé que lo hiciera porque los padres la habían dejado sin casa y para que tuviera algo propio”, detalló. Y fue directo al desmentir la versión de su ex: “La casa está a nombre de ella y nadie se la está pidiendo”.
Luego, aclaró lo del nombre artístico ya que la humorista había asegurado que su ex le quiso “sacar hasta el nombre”, una afirmación que Marcos rechazó con igual contundencia. Según relató, fue él quien registró el nombre a nombre de Fátima, y no al revés. “A los pocos días de habernos separado me llama indignada diciéndome qué había hecho con su nombre y le respondí que lo había registrado a nombre suyo cuando correspondía a nombre de los dos”, explicó. Y agregó: “Pudiéndolo haber registrado a nombre mío o de los dos, lo registré a nombre de ella para que se lo pudiera sacar”.
“¿Y hoy es capaz de decir esa barbaridad? La verdad es que yo, te juro que no... No sé, creo que la comió el show. No la reconozco, no es ni cerca la mujer que yo conocí”, lamentó. Más adelante fue todavía más duro: “Es una decepción total”, cerró.
El empresario señaló que fue la abogada de su expareja quien mediatizó el caso y como las “dos son enfermas de la cámara” hacen este show. “Ya no la extraño a Fátima. Esto es un tema familiar que lo podríamos haber resuelto fácilmente”, afirmó. Y cerró su descargo con una frase que marcó el tono de toda su intervención: “Te puedo asegurar que yo no busqué esto”.



