Georgina Barbarossa pudo, después de muchos años, expresar las situaciones de acoso que sufrió al trabajar con Jorge Porcel. La conductora mencionó que “fue una tortura” compartir escenario dos veces con el humorista y reveló que aceptó las propuestas laborales por necesidades económicas. Tras desear en público que “Dios lo tenga en un tacho de mierda y no lo largue”, Georgina reiteró que sufrió mucho cuando trabajaba con él. Y aseguró que, pese a ser amigas, nunca se lo contó a Carmen, quien estaba en una relación con el propio Porcel en aquel momento. “Fue un pan amargo, cuidándote todo el tiempo, todo el tiempo que no te toque, que no te diga porquerías”, recordó Barbarossa.
“Me arrepentí ayer de decir... No, no me arrepentí, porque es lo que pienso. Fue una tortura”, sostuvo.
“Lloré muchísimo las dos veces que tuve que ir a trabajar. Y las dos veces que tuve que trabajar fue un pan amargo porque lo tuve que hacer por necesidad”, expresó y respondió a cómo era trabajar con él después de la primera experiencia. “Cuidándote todo el tiempo, todo el tiempo que no te toque, que no te diga porquerías. Separándote”, dijo.
La actriz aseguró que los episodios ocurrieron cuando era joven y que no pudo reaccionar como hubiera querido. “Yo era muy chica, me quedé helada”, recordó. Según contó, Carmen Vallejo, madre de Selva Alemán, la vio llorar en el camarín después de uno de esos momentos. En ese sentido, explicó que jamás le contó lo que había pasado a su pareja, Miguel “El Vasco” Lecuna, con quien estuvo casada hasta su asesinato, ocurrido en 2001.
“Incluso embarazada. Era un asco. Eran esas cosas que antes no se hablaban”, manifestó. A continuación, explicó que no podía eludir esas convocatorias porque necesitaba trabajar. “Mirá que tengo carácter, pero me quedé muy mal. Y después, cada vez que tenía que ir a grabar, me acuerdo cuando estaba embarazada, yo lloraba como una loca porque era un pan amargo, espantoso”, relató.
Barbarossa contó que nunca le relató a Barbieri lo sucedido con Porcel. Explicó que evitó plantear el tema porque conocía la importancia que esa relación había tenido en la vida de su colega. “Tampoco se lo dije a Carmen porque fue un gran amor de Carmen. Yo la respeto totalmente”, expresó.
“No creo que Carmen lo supiese. Uno se enamora de la gente, no sabés por qué te enamorás. Te enamorás y ya está. Yo no la juzgo a Carmen, y tampoco se lo dije, nunca tocamos el tema”, indicó.
Barbieri comenzó su relación con Porcel a los 19 años y con toda esta repercusión contó que no había conocido al actor en la faceta que describieron otras mujeres.
“Ese Porcel del que hablan muchas, no lo vi”, afirmó en una primera intervención televisiva. De todos modos, buscó diferenciar su experiencia personal de los relatos que ahora salieron a la luz. “No las estoy ninguneando ni diciendo que mienten, sino que las respeto porque capaz les pasó”, aclaró.
Después del descargo de Barbarossa, Barbieri volvió a referirse al tema y expresó su preocupación por su amiga. “Con Georgina somos hermanas. Me extrañó y me preocupó porque pensé qué mal la habrá pasado Georgi”, dijo.



