Un allanamiento en un domicilio de barrio Godoy arrojó la detención de un sindicado tiratiros y el secuestro de armas, drogas y un auto con pedido de secuestro. La medida judicial, encabezada por la Brigada de Capturas de la Policía de Investigaciones, apuntó a la organización de Claudio “Morocho” Mansilla, un operador de la narcocriminalidad en el oeste rosarino con capacidad para delegar órdenes desde la cárcel, según quedó demostrado en diversos legajos penales que le valieron condenas a prisión perpetua por delitos graves.

El viernes, personal de la PDI y grupos tácticos irrumpieron en pasaje 1749 al 7500 –avenida 27 de Febrero a la misma altura–, en busca de aprehender a Santiago G., un joven cuyo nombre comenzó a resonar como agitador de episodios de violencia y venta de drogas al menudeo en Parque Oeste. En esa vivienda, los investigadores dieron con la persona requerida e incautaron una pistola calibre 9 milímetros, cargadores, celulares, un Ford Ka con pedido de secuestro, un VW Gol Trend, cocaína y cogollos de marihuana fraccionados para la venta.

El presunto soldadito detenido.
El presunto soldadito detenido.

Al momento de la irrupción de los efectivos, los habitantes de la vivienda se encontraban fraccionando drogas, indicó una fuente del caso. Los demás fueron identificados como Melody P. (28) y Mauricio E. (22).

Según fuentes del caso, Santiago G. (21) oficiaba de “brazo armado” al servicio de los intereses criminales del narco Morocho Mansilla, un hampón que posee múltiples condenas por narcotráfico, homicidio y asociación ilícita y se encuentra alojado bajo el Servicio Penitenciario Federal como preso de alto perfil. El Morocho supo explotar el narcomenudeo en los barrios Santa Lucía y Godoy con decenas de soldaditos a sus órdenes, según consta en causas judiciales.

Mansilla ya tiene dos condenas a perpetua.
Mansilla ya tiene dos condenas a perpetua.

Mansilla también aparece asociado al escandaloso escape de reclusos de la cárcel de Piñero en 2021 y a la operatoria de la transera Jésica “La Fea” González, su ex pareja, quien está acusada de liderar una red de vendedores de drogas y tiratiros integrada por más de 20 personas en barrio Godoy.

El nombre de Santiago G. surgió a partir de episodios de violencia armada en el Fonavi Parque Oeste, el complejo de viviendas ubicado en Rouillón y Riobamba que, durante años, estuvo asociado al clan Tripi, una familia vinculada a la venta de drogas. En ese complejo habitacional, lindero a la ex Quinta Luciani, los vecinos trabajadores tuvieron que aprender a convivir con la presencia de soldaditos armados y la violencia derivada del narcomenudeo.

En los últimos tiempos, los Tripi habrían sido desplazados a fuerza de aprietes y balaceras, al tiempo que sus principales referentes terminaron presos o muertos, a partir del embate de otras bandas criminales asociadas a la marca delictiva Los Menores, socios del Morocho Mansilla.

Los detenidos quedaron a disposición de los fiscales de la Unidad de Violencia Altamente Lesivas y Microtráfico.