Detuvieron Bolivia de un ciudadano venezolano vinculado a la organización narcocriminal investigada por el tráfico internacional de 52 kilogramos de MDMA, secuestrados a mediados de septiembre en la terminal portuaria de Zárate, provincia de Buenos Aires.
Se trata del mayor procedimiento de secuestro de drogas sintéticas registrado en la historia del país, con el cual podrían haberse elaborado aproximadamente un millón de pastillas de éxtasis.
El prófugo, identificado por la Policía Federal Argentina (PFA) como Alex David Coronil Polanco, poseía pedido de captura internacional y fue localizado el martes a la noche por la división local de Interpol en Santa Cruz de la Sierra.
Ayer a la noche cayó en Bolivia Alex David Coronil Polanco, vinculado a la organización narco detrás de los 52 kilos de MDMA que incautamos la semana pasada.
Tenía Notificación Roja de INTERPOL y hoy ya está en la Argentina para ser juzgado.
No importa dónde se escondan: los… pic.twitter.com/XEDYFv3kMw— Alejandra Monteoliva (@AleMonteoliva) September 23, 2026
Tras confirmarse que había ingresado ilegalmente a Bolivia, las autoridades de ese país dispusieron su inmediata expulsión y traslado hasta el paso fronterizo Salvador Mazza–Yacuiba, donde quedó bajo custodia de la PFA con la intervención del Juzgado Nacional en lo Penal Económico Nº 2 y de la Procunar.
Según la investigación judicial, Coronil Polanco habría participado de la estructura encargada de recibir el vehículo utilizado para transportar el cargamento y de extraer la sustancia oculta en su interior.
La trama oculta detrás del cargamento histórico
A la información oficial difundida por el Ministerio de Seguridad, se le suman revelaciones aportadas por el sitio especializado Encripdata, que vinculan de manera directa la maniobra con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). De acuerdo con lo reconstruido por el mencionado medio a través de fuentes judiciales, la investigación se inició en marzo tras una alerta de la DEA sobre el envío de la metanfetamina desde el puerto de Amberes, Bélgica.
Según Encripdata, el cargamento no llegó en septiembre sino que ya se encontraba en territorio argentino desde octubre de 2025 a bordo del buque Grande Hamburgo, oculto en un utilitario Opel Combo. Tras la muerte del histórico líder del cartel mexicano, Nemesio Oseguera Cervantes —alias Mencho—, en febrero de este año, la logística para retirar el vehículo se demoró en la terminal portuaria.
En ese contexto, las investigaciones conducidas por el juez Meirovich permitieron activar una entrega controlada en el puerto de Zárate.
Allí resultaron detenidos en una primera etapa un ciudadano mexicano identificado como Luis Enrique C. O., presunto enviado del CJNG; un salteño de iniciales Á. R. G., acusado de alquilarle el alojamiento en la ciudad de Buenos Aires; y otro ciudadano venezolano que habría sido contratado como chofer por 2.000 dólares para trasladar el rodado.
La demora decisiva para la detención del grupo ocurrió en la misma terminal de cargas, cuando el enviado de la organización intentó saldar los costos portuarios con criptoactivos en lugar de dinero en efectivo. Con la reciente detención de Coronil Polanco en Bolivia, la Justicia busca cerrar el cerco sobre los eslabones restantes de la red transnacional.



