Personal de la Policía de Investigaciones realizó una redada en el norte rosarino por una causa de tentativa de homicidio, medida que arrojó dos detenidos y el secuestro de un polvo con colorante que en teoría era tusi, un cóctel de drogas cuyo consumo se extendió en los últimos años. Sin embargo, la prueba de campo realizada en la sede de Microtráfico de la PDI arrojó que la sustancia era brolamfetamina o DOB, conocida vulgarmente como la droga del miedo, cuyo consumo en Argentina es prácticamente desconocido.
El motivo de los allanamientos fue la investigación de un ataque a balazos en pleno Parque Casas el domingo 19 de julio, poco después de la derrota de la Selección Argentina ante España en Estados Unidos.
A Fabricio R., de 35 años, lo atacaron en Casiano Casas y Esquivel.
A las 20, desde un auto con al menos cuatro ocupantes partieron varios disparos. Uno de los impactos lo alcanzó en la pierna izquierda. El muchacho terminó en el Hospital Alberdi sin correr riesgo de muerte.
Poco después, el 25 de julio, la PDI encabezó cuatro allanamientos con un detenido con vinculación al hecho. Y la profundización de la pesquisa puso sobre el tapete a una familia dedicada al narcomenudeo con zona de injerencia en los monoblocks de barrio Parque Casas, cuyo apellido se mantiene en reserva a pedido de los investigadores.
Siguiendo el hilo de esta investigación, este miércoles el personal de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas (UVAL) realizó allanamientos en Cavia al 1700, Calvo 1300 B, Homero Manzi al 2500, Superí al 1800, 1900 y 2400, Leonardo Fabio al 2000 y 2100, Medrano 1100 y en un departamento de Paraguay al 100.
Producto de la redada, cayeron Uriel C., Joaquín R. y Natanael O. Dos de ellos eran buscados de antemano.
Los detenidos quedaron a disposición del fiscal Ignacio Hueso, quien investiga su responsabilidad en la causa de tentativa de homicidio.
Hasta ahí, el apartado sobre violencia callejera. Sin embargo, el operativo dejó algo más.
En la torre de Cavia al 1701, los efectivos incautaron seis bolsitas tipo Ziploc de tres gramos con una sustancia con colorante amarillo, que a simple vista podía corresponderse con el extendido tusi, la mal llamada cocaína rosa, cuyo consumo comenzó a extenderse a comienzos de esta década y no está limitado a los ambientes de música electrónica.
El tusi –a diferencia del 2-CB original– no es una única sustancia, sino una mezcla a criterio del cocinero o transa de turno, por lo que un estudio científico de su composición, efectos y secuelas puede pecar de impreciso. El consumo de polvo rosa vía nasal viene extendiéndose en la noche argentina, aunque los usuarios difícilmente sepan qué se están metiendo. Los reportes hablan de una combinación de MDMA, ketamina, levamisol y cocaína o anfetaminas.
Sin embargo, la prueba de identificación preliminar (PIPH) sobre el polvo amarillo hallado en el Fonavi de zona norte arrojó que la sustancia en cuestión es brolamfetamina, en algunos ámbitos tildada de “droga del miedo”, por sus presuntos efectos ligados a la paranoia.
La PIPH colorimétrica, vale aclararlo, no es concluyente y bien puede ser un falso positivo.
La brolamfetamina es una droga prácticamente desconocida en territorio argentino, aunque días atrás la Policía Bonaerense incautó 128 dosis de esta sustancia en un operativo antinarcóticos en La Plata. Tal como en Rosario, la prueba PIPH arrojó esos resultados, que no pueden ser concluyentes.
En ese caso bonaerense, la sustancia no estaba teñida con colorantes y no estaba fraccionada para la venta, como en Rosario.
En julio de 2026, un comunicado del Ministerio Público Fiscal de Capital Federal alertó sobre la presencia de esta sustancia, entre otras, en troqueles de falso ácido lisérgico que se vendían en un pet shop porteño. El texto buscaba advertir sobre la “circulación de nuevas sustancias psicoactivas” y la consecuente “imprevisibilidad de los efectos clínicos” en los usuarios.
¿Se vende la brolamfetamina como tusi? ¿Se trata de una sustancia de corte? ¿Son confiables las ampollas de las pruebas colorimétricas? Son algunos de los interrogantes en tiempos de polvos con colorantes de dudosa composición y efectos.



