La Justicia de Córdoba libró una orden de captura internacional en contra de Jan Lu Korzeniecki, un hombre oriundo de Polonia, acusado por el femicidio de Luciana Ojeda, una mujer de 36 años que fue hallada sin vida la semana pasada en un departamento del barrio Nueva Córdoba, en la ciudad de Córdoba, sin que en un primer momento pudieran establecerse si hubo o no causas violentas en su deceso.
Más que el informe forense, el contexto de violencia de género fue determinante para que la fiscalía caratule el caso como un homicidio agravado por el vínculo, en un contexto de violencia de género (femicidio), explicaron fuentes judiciales. Por este motivo, se libró una orden de captura internacional en contra de Korzeniecki, quien fue la última pareja de Ojeda.
Según publicó el diario La Voz, el cuerpo de Luciana Ojeda fue encontrado el pasado miércoles 15 de julio en un departamento ubicado en la calle Ituzaingó al 600. Según la investigación, en el momento del fallecimiento también se encontraba en la vivienda la hija de 5 años de la mujer.
Los investigadores sostienen que, tras la muerte de la mujer, Korzeniecki escapó del lugar. Desde entonces se desconoce su paradero. Días después, con información reunida, el fiscal Gonzalo Berrotarán Romano lo imputó por homicidio agravado por el vínculo en contexto de violencia de género.
Luciana y el ciudadano polaco mantenían una relación desde hacía algunos meses, tras haberse conocido por Internet. Se sospecha que el contacto inicial pudo darse a través de Facebook o mediante una plataforma digital donde ella se desempeñaba como profesora de idiomas.
Korzeniecki había llegado a Córdoba capital el lunes 6 de julio, pero era su tercera visita al país para encontrarse con Luciana. La pareja se había instalado en el departamento de Nueva Córdoba con planes de permanecer allí un mes, para luego mudarse a una casa en la zona de barrio Argüello.
La familia de la víctima aportó testimonios clave que complican la situación del prófugo. Según relataron a los medios, el hombre presentaba comportamientos violentos y tenía serios problemas con el consumo de alcohol.
Un detalle que llama la atención de los investigadores es la actividad en redes sociales del sospechoso: su perfil de Facebook actual fue creado a fines de abril y cuenta únicamente con una foto de perfil donde se lo ve junto a Luciana en una calle cordobesa.
Mientras la hija de la víctima permanece bajo el cuidado de su familia materna, la Justicia continúa trabajando para reconstruir con precisión qué sucedió dentro del departamento y dar con la ubicación de Korzeniecki, quien es intensamente buscado tanto a nivel nacional como por Interpol.
La prensa cordobesa también recordó que Ojeda tenía un botón antipánico por haber denunciado por violencia de género a una pareja anterior, un hombre detenido en el Establecimiento Penitenciario de Cruz del Eje.
Lo que llamó la atención en la muerte de Ojeda es que el miércoles pasado, poco antes del hallazgo de su cuerpo sin vida, el botón se activó.
Cuando los agentes ingresaron a la casa en respuesta a la alerta del botón, la encontraron desvanecida, por lo que llamaron a un servicio de emergencias. Los paramédicos intentaron reanimarla en el lugar, sin éxito.
De acuerdo con los primeros resultados de la autopsia informados a la familia, Luciana falleció a causa de un “paro cardiogénico” derivado de un fuerte golpe en la zona del pecho.
Luciana Ojeda contaba con un botón antipánico, aunque el dispositivo estaba vinculado a una situación de persecución previa por parte de su exmarido, quien se encuentra detenido en el penal de Cruz del Eje, motivo por el cual fue descartado como sospechoso.
Luciano reveló que Jan Lu Korzeniecki, la nueva relación de su hermana, que llevaba aproximadamente 10 meses, también estaba marcada por episodios de extrema agresividad.
El hermano recordó un evento ocurrido días antes del desenlace: el polaco habría irrumpido en una vivienda para romper objetos personales y el teléfono celular con un martillo.
“Una compañera de trabajo se presentó a declarar y manifestó que Luciana le había dicho que él la había golpeado y que estaba toda marcada en los brazos”, dijo el hombre.



